Wendy Guerra: desde Cuba sin miedo

La joven autora denuncia, sin cortarse, la falta de libertad que todavía reina en su amado país: Cuba.

Isabel Loscertales

Al ver el filme ‘La vida de los otros’, sobre las escuchas de la Stasi alemana, se sintió identificada y quiso denunciarlo. Lo hace en ‘Nunca fui Primera Dama’ (Bruguera, 18 €), a través de tres generaciones reflejadas en tres personajes femeninos.

La más joven, Nadia, parece tu álter ego...
Hay muchas cosas autobiográficas pero otras no, representa más bien una generación de jóvenes que heredó esos padres y esos mártires.

Otra de las mujeres es una leyenda de la revolución cubana, la guerrillera y supuesta amante de Fidel Castro, Celia Sánchez; ¿qué te sedujo del personaje?
Que ella no quería seducir a la historia, no quería estar en las fotos. Yo, debajo de las sábanas no investigué… pero sí estuvo muy al lado de Fidel. Creía en él como muy pocas personas creemos hoy.

La madre de Nadia es la voz de los exiliados, ¿tan real es esa falta de libertad?
Sí, me han pasado muchas cosas... pero no las voy a decir porque yo no vengo a España para decir que soy una heroína. Soy una superviviente. Hay mucha gente que ha escuchado sus propias grabaciones.

¿Qué ha cambiado con Raúl Castro?
Nada, es el mismo gobierno...

¿Obama os puede ayudar?
Espero que no, tendría que ser el pueblo cubano quien cambie las cosas.

¿Tienes problemas con el régimen?
Soy librepensadora porque mi madre fue hippie, pero no soy importante para ellos, soy solo un tropezón.

Entonces, ¿tus libros se publican allá?
No... Mi poesía sí, porque es abstracta.

¿Cómo sería tu Cuba soñada?
Un lugar donde se resuelvan los problemas por los que se fueron los amigos, para que así vuelvan.