Takashi Murakami

¿Arte o marketing? El japonés es una máquina de fabricar millones. Lo entrevistamos en Bilbao.

Noelia Collado

Hasta el 31 de mayo, podrás visitar la más importante retrospectiva de la obra de Murakami en el Museo Guggenheim Bilbao. En la tienda del museo, encontrarás el merchandising manga que ha convertido al polémico artista/diseñador gráfico en empresario multimillonario. Sus iconos e imágenes registradas llenan lienzos y bolsos de Louis Vuitton. ¿Su marca? Su propia identidad, que en sus pinturas adopta la forma de Mr. Dob (un alter ego muy parecido a Mickey Mouse) y, en persona, el cuerpo de un maestro zen que, cuando responde a nuestras preguntas, cierra los ojos y casi entra en trance.

-Tu obra juega con los opuestos: pintura tradicional y manga; inocencia y sexualidad; arte y comercio. ¿La dualidad forma parte del DNI japonés?
-En el universo manga, inocencia y sexualidad conviven. Pero también en la obra de Matisse o en las esculturas de Jeff Koons.

-Si «arte es explorar el tiempo en que vivimos», ¿qué es arte hoy? ¿La autopromoción, quizá?
-Si lo comparamos con hace 40 años, el arte hoy se mueve en un contexto completamente diferente. El concepto museo-teatro de Guggenheim Bilbao, por ejemplo, no existía. El problema es anclarse en una idea estereotipada y desfasada de cómo debe ser un artista. Hoy todo el mundo quiere promocionarse. Seguro que no le harías la misma pregunta a un miembro de U2. ¿Por qué un grupo puede promocionarse y un artista no? El trabajo de un artista es siempre un autorretrato.

-¿Por qué sigue habiendo críticos que rechazan esa visión?
-No es cierto. Esa crítica es una fantasía inventada por la prensa. Cuando salió la primera película de ‘La guerra de las galaxias’, también la industria criticó la cinta; y mira hoy. ¡Los tiempos cambian!

-Confiesa: ¿Qué tipo de consumidor eres?
-Me gusta el merchandising. Soy coleccionista de juguetes y cerámica japonesa.