Siete modos en que las mujeres nos boicoteamos o el síndrome del auto ninguneo

Paola Lei | Woman.es

1. Usando palabras que minimizan nuestros logros y hasta a nosotras mismas

Te habrás oído a ti misma cuando quieres tener una conversación relativamente importante con alguien pedir “solo un minuto” “para decir una cosa rápida” “solo te voy a robar un segundo”, “No es nada importante pero estoy un poquito preocupada”. Esas palabras sirven para enviar un mensaje de que lo que vas a decir es poco importante y puede esperar. Si tienes algo importante que decir haz que te escuchen y que te dediquen tiempo y atención. Y si algo te inquieta no digas que estás un poco preocupada, lo estás y mucho y necesitas tener una conversación adulta.

2. Pidiendo disculpas sin razón para ello

“Siento no haber podido estar en esa reunión” o “Perdón, pero no estoy de acuerdo”. Puedes dar tus razones directamente obviando la disculpa, pues no tienes que pedir perdón por pensar diferente.

3. Pidiendo permiso

Las mujeres solemos pedir permiso cuando ya sabemos cuál es la respuesta. La seguridad es una actitud, no vayas por la vida pidiendo permiso si no es absolutamente imprescindible o una cuestión de educación elemental.

4. Esperando a ser grandes expertas para aceptar un cargo, y además diciéndolo

Las mujeres suelen esperar a tener más habilidades y experiencia que un hombre para aceptar la misma responsabilidad. Mientras los hombres suelen aceptar la oportunidad y trabajar hasta controlar el nuevo puesto.

5. Cuestionándonos a nosotras mismas todo el tiempo

Pasamos mucho tiempo dudando y preocupadas por cuestiones sobre la pareja, la familia, su vida privada, etc. Preocupadas no siempre quiere decir ocupadas, pero esta preocupación roba energías que dedicar a otras cuestiones. Mejor que preocuparse es intentar solucionar las cosas para seguir luchando por lo que quieres, ya sea en la vida laboral o en la personal.

6. No marcándose objetivos claros

Uno debe tener claro lo que quiere para conseguirlo. Por ejemplo, tienes que saber si quieres un ascenso en tu trabajo o si sencillamente quieres cambiar a otra cosa o crear un nuevo negocio. Si no tienes una meta clara el resto será difícil de aclarar.

7. Solo marcándose metas que sabes que vas a conseguir

No hay que seguir el camino ya trillado, a veces hay que marcarse objetivos aunque no se sepa cómo llegar hasta el final o aunque no se tenga idea de cómo conseguirlos. Tienes que ir en dirección al gran objetivo como los bebés cuando están aprendiendo andar, por el camino irás a prendiendo cómo levantarte y andar sola.