Sexo: mejora tus relaciones

Los ejercicios de suelo pélvico y la terapia con bolas chinas mejoran la lubricación vaginal, la sensibilidad y aumentan la intensidad del orgasmo. Es una realidad: si el suelo pélvico está sano y ejercitado, la sensación es mucho más intensa y la duración de los orgasmos es mayor.

Susana Fernández | Woman.es

Según expertos, para una mayor calidad de nuestras relaciones (lo que se traduce en más satisfacción) es vital que nuestro suelo pélvico esté tonificado y elástico. La clave está en realizar ejercicios específicos que fortalezcan la tonicidad del músculo pubo-coccigeo, también llamado “músculo del amor”, el más importante de los que forman el suelo pélvico y el responsable de las contracciones de la vagina que se producen en el momento del orgasmo.

Paralelamente, con los ejercicios se consigue mejorar el funcionamiento de las glándulas encargadas de la producción del líquido lubricante. Así, al poco tiempo de comenzar la rutina de ejercicios notaremos un aumento de la lubricación y sensibilidad que mejorará nuestras relaciones sexuales.

¿Qué ejercicios puedes hacer? Trabaja con las bolas chinas

Se venden en numerosos sex shops y tiendas eróticas pero, en realidad, su origen no es chino sino japonés: fueron inventadas para un emperador con muchas concubinas y poco tiempo para juegos preliminares y más tarde fueron utilizadas por las geishas.

Las bolas chinas son buenas para fortalecer el suelo pélvico ya que actúan como “pesa” en la musculatura, ideal para mejorar nuestra vida sexual, pero no proporcionan placer por sí mismas. También tienen un efecto directo sobre la lubricación: las bolas contienen otras pequeñas bolitas en el interior que se mueven y estimulan las paredes de la vagina, favoreciendo el flujo sanguíneo y mejorando notable e instantáneamente los niveles de lubricación.

Existen varias clases de “bolas chinas”, de diferentes tamaños y pesos pero lo más importante es comprarlas en una farmacia o tienda especializada para garantizar su calidad. Antes del primer uso y de vez en cuando esterilízalas en agua hirviendo. Como otros juguetes sexuales, deben estar hechas de un material no poroso (el plástico por ejemplo lo es y puede acumular bacterias), suave, y con el cordel de extracción plastificado o del mismo material que las bolas. Nunca de hilo, donde sí se puede acumular suciedad y crearnos problemas. La silicona o el elastomed son estupendos.

Para empezar... Utilízalas de forma progresiva: primero camina con ellas 15 minutos (durante las dos primera semanas), y luego pasa a 30'. Si no puedes caminar con ellas, otro ejercicio sería: en la cama, tumbadas boca arriba, tiraremos con una mano del cordel de extracción y con nuestra musculatura trataremos de impedir que se salgan. Es una especie de pulso con nosotras mismas que nos ayudará a fortalecer el músculo hasta que puedan sostenerse sin problemas.