Sandra Uve y el mundo de los niños

Sandra Uve es la última en engrosar la lista de artistas que encuentran en el mundo infantil su fuente de inspiración. Tras haber dirigido dos películas porno, se desnuda en el cómic Los juncos (Astiberri), una autobiografía de estética naíf.

CRISTINA ROS

Lo más sencillo no siempre es lo más fácil. Lo decimos nosotras y también Santiago Segura, que firma el prólogo de este libro.

«Esto podría hacerlo un niño.» ¿Cuántas veces has oído eso desde que se publicó el cómic?
No demasiadas. Afortunadamente, la gente que comenta comics es porque los compra y sabe de lo que habla.

¿Cómo llegaste a este estilo?
El dibujo naíf, despreocupado, no es más que una evolución del realismo al minimalismo. La más sorprendida de esta progresión he sido yo misma. Estudias Bellas Artes y te pasas horas dibujando anatomía y perspectivas, pero poco a poco, y en mi caso a través de mis propios fanzines, vas buscando tu estilo y fui minimalizando. Extraía elementos, líneas, sombras, todo lo que no me interesaba.

¿Cómo es posible discernir entre lo sencillo y lo simple?
Lo sencillo tiene uñas. Es tan de verdad que suele clavarse en el corazón y, encima, sonríes. Lo simple te hace daño de verdad. Es un puñetazo mal dado.

Vivimos en una sociedad que se resiste a crecer. ¿Tu trabajo es un reflejo de esta tendencia?
No. Mi trabajo es una exposición de la vida de una mujer de 34 años que lucha por seguir haciendo lo que le apetece, aunque le guste a cuatro gatos. Pero es cierto que vivimos en un mundo de posadolescentes. Hay generaciones por debajo de la nuestra que se parecerán más a nuestros padres que a nosotros. Hay hombres demasiado cobardes, mujeres demasiado valientes y, en exceso, padres colaboradores.

¿Te ves haciendo toda la vida el mismo tipo de dibujo?
Supongo que sí. Está claro que habrá una evolución. La quiero y la espero. Evolución en línea, color y composición. Pero la base es esta. Me gusta, y no pretendo deformarla demasiado.

¿Qué artistas admiras y cuáles te parecen una tomadura de pelo?
Admiro a Dan Clowes, Seth, Klee, Egon Shiele, Pollock, Malevich, Juanjo Sáez, Alfred Kubin, Pakovska, David Rubín, Juan Berrio, Mauro, Miguel Ángel... ¿Estafadores? No. Prefiero decir que algunos editores con mal gusto me parecen estafadores por sus elecciones o por sus criterios.

¿Cuál es la última vez que actuaste como una niña?
Esta mañana, cuando hablaba con Brian y Pincho, dos peluches que viajan siempre conmigo.

Tu libro no está recomendado para menores de...
Para menores mentales que creen que no pueden enamorarse. Es para los que no pueden evitar sentirse atraídos por el amor.