Récord de asistentes a una reunión “Tuppersex” organizada por La Maleta Roja

150 mujeres de tres generaciones se dieron cita en la reunión de “Tuppersex” más multitudinaria hasta el momento, celebrada en Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

Patricia L. González

Cada vez son más las mujeres que dejan a un lado el pudor y las ideas tradicionales para abrirse a las nuevas experiencias que las reuniones de Tuppersex muestran ante sus expectantes miradas. Y qué mejor demostración que la multitudinaria reunión de Tuppersex que La Maleta Roja celebró en Barcelona, donde las entradas se agotaron varios días antes de esta cita con la imaginación sexual.
Durante las tres horas que duró la reunión, 150 mujeres de todas las edades pudieron comprobar que, simplemente con un poco de imaginación y los accesorios apropiados, el sexo puede seguir sorprendiendo día tras día, descubriendo toda clase de sensaciones hasta entonces inimaginables. Para romper el hielo, la demostración comenzó con los cosméticos eróticos que, a pesar de ser los grandes desconocidos del público, gozan de una magnífica aceptación entre las mujeres. Aceites comestibles, cremas que pueden saborearse sobre la piel una vez extendidas o chocolate líquido aplicado con un pincel, fueron algunos de los productos que numerosas voluntarias se atrevieron a probar, e incluso, muchas repitieron.
El alboroto se adueñó de sala con la llegada de los juguetes sexuales. Primero aparecieron en escena los juguetes más inocentes: el patito vibrador para el baño, la fresa esponja vibradora, el dedovibrador Fukuoka y el Tantrabeam, un juguete ideal para las parejas que hace vibrar la mano mediante un ingenioso sistema… Acto seguido, cuando ya todas estaban inmersas en el alocado ambiente que reina en la reunión, llegó el turno de los juguetes para penetración. Desde vibradores minis, como Frizzy, hasta vibradores de doble placer como el Icebreaker (que lleva unas perlas rotatorias en su interior para estimular la vagina) saciaron, nuevamente, la curiosidad de las 150 asistentes, pero aún quedaba una última sorpresa…
La reunión no podía olvidarse del peculiar mundo de las fantasías sexuales. Esposas, el set de la gatita o las tanguitas más provocativas pusieron el broche de oro a una cita con la imaginación, en la que sus asistentes demostraron que no existen límites de edad para disfrutar de la sexualidad. La Maleta Roja les brindó a ellas esta oportunidad. Y tú ¿te atreves?
MÁS INFOMACIÓN EN: www.lamaletaroja.com