«La Iglesia santifica a una persona y la convierte en una estampita. En realidad, ella era una mujer muy guapa que tuvo muchísimos novios y relaciones.»

Ray Loriga no es un santo

Descubre la faceta más sensual de Teresa de Jesús en la película que rueda sobre ella en Portugal. Listo para la polémica.

MARTA BONILLA

Está muy delgado y tiene ojeras de cansancio. Es la huella que le ha dejado la recta final de los preparativos de “Teresa”, la película que ya rueda en Portugal sobre la vida de la santa. Es su segunda obra como director. En lo personal tampoco se puede quejar: «Llevo diecisiete años con la misma mujer –la cantante Christina Rosenvinge– y tengo dos hijos». A ellos hay que agradecerles que Ray interrumpiese por unos días su concentración en el cine para escribir el cuento “Los indios no hacen ruido”. «Mis hijos siempre me dicen: “Papá, déjame leer un libro tuyo”. Y tengo que contestarles: “Es que son para mayores”. Así que ésta era la ocasión perfecta para contentarlos.» Para ellos ha escrito una historia en la que intenta «fomentar una escucha selectiva, que por desgracia, los niños que crecen en las grandes ciudades, como los míos, que sólo han vivido en Madrid y Nueva York, no tienen».

¿Echas de menos Nueva York?
Estoy trabajando tanto que no he tenido tiempo de añoranzas. Últimamente, mi vida se reduce al camino de mi casa, a la oficina, y al colegio de mi hijo mayor.

¿Le sigues llevando al colegio?
Me levanto a las siete de la mañana, le preparo el desayuno, le visto... Eso tiene una cosa muy buena, y es que me ha salvado de la vida nocturna. Yo he sido muy de salir, de noches eternas. Esta imposición de levantarme temprano y estar visible para mi hijo, me obliga estar a las dos o las tres, como muy tarde, en la cama.

¡Qué cosas tiene la vida! El ‘escritor maldito’ termina...
Ya. Haciendo películas de monjas y escribiendo cuentos para niños (risas). Vivimos en una sociedad en la que si tienes éxito con un tipo de trabajo, te colocan en un sitio y cuesta escaparte de él. Pero yo hace años que tengo la sana sensación de haber roto las cadenas del encasillamiento. No me gusta repetirme y he tenido la suerte de poder moverme entre tendencias muy dispares, tanto en la literatura como en el cine.

¿Qué es lo que te animó a rodar una película sobre santa Teresa de Jesús?
Lo primero que me llevó a ella fue la literatura. Me parece una escritora magnífica. Además, la lucha de una persona contra una circunstancia siempre ha sido un buen argumento cinematográfico. Ahí está el éxito de Rocky Balboa o Erin Brockovich. En este caso, el conflicto de una mujer tan espectacular, soberbia y valiente como Teresa, dentro de un contexto opresor como el del siglo XVI y la iglesia católica.

Nada que ver con la historia oficial que se nos ha contado.
La Iglesia hace santa a una persona y la convierte en una estampita. Pero si la misma gente que lleva esa estampita se tomara la molestia de leer sus textos, seguramente se escandalizaría. Hay cuestiones como la sensualidad y la sexualidad de Teresa que no están resueltas ni han obtenido respuesta por parte de la Iglesia.

Así que... ¿habrá polémica?
Probablemente, sí, por las posiciones tan memas que ha adoptado la iglesia católica. Teresa fue muy polémica en su día, y me temo que lo seguirá siendo en el siglo XXI. Era una mujer muy guapa, que tuvo muchísimos novios y relaciones con curas y solicitantes que se presentaban en el convento. Atraía a hombres y mujeres. Ella habla de su sexualidad en sus escritos y obliga a Dios y a la Iglesia a aceptar a la mujer con todo lo que representa, no a la mujer mutilada.

Un modelo que sigue teniendo vigencia en los estatutos de la iglesia católica...
El catolicismo presenta dos modelos de mujer monstruosos. A lo máximo que podéis aspirar es a ser una madre virgen, lo cual ya es de por sí un encierro infernal (y, de paso, machaca a la mitad de la población masculina). El otro modelo es la puta redimida, María Magdalena. Habrá que cambiar algo, ¿no crees?

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