¡Quiérete mucho!

Porque tal y como te ves tú, así lo hacen los demás. Nunca es tarde para cultivar una autoestima sana y aprender a darte el valor que mereces. Sigue estos pasos para aceptarte, pues es el primer paso para quererse. Así lo sostienen los psiquiatras.

Helena Migueiz

Christophe André, autor de ‘Prácticas de autoestima’ (ed. Kairós), apunta las 10 claves para aceptarte a ti misma:
1. Toma conciencia de quién eres. Presta mucha atención a tus reacciones cuando algo te hiere, te justificas o te irritas por algo. Si ni siquiera eres consciente de lo que te pasa y no te conoces, ¿cómo vas a aceptar o cambiar algo en tu forma de actuar?
2. Sé justa contigo misma. No eres culpable de lo que los demás (tu familia, tus amigos o tu entorno) hicieron contigo en el pasado, ni tampoco de las cosas que te sucedieron… Pero de lo que sí eres plenamente responsable es de lo que quieres hacer con ello a partir de ahora: cómo manejas tu vida, tus virtudes y defectos.
3. Haz una valoración realista del mundo. Vive el presente, No dramatices ni saques de contexto las cosas y acepta que a veces no son como quisieras. Muchas veces nos evadimos y nos buscamos excusas para no actuar, para seguir lamentándonos de una situación sin hacer nada por cambiarla. ¡Actúa!
4. Juega a imaginarte lo peor. La mejor forma de deshacerse del miedo al fracaso y liberarse de la impotencia es imaginarse lo que pasaría en el peor de los escenarios: esa sencilla idea te hará más llevadero todo lo que suceda en el futuro.
5. Reconcíliate con el pasado. Limpia los recuerdos dolorosos y su carga emocional, obsérvalos, percibe su impacto en ti. Practicar el perdón contigo y con los demás es un buen principio.
6. Pensar en positivo. Cuando tomas conciencia del sombrío autorretrato con el que te has identificado por influencia de los demás puedes empezar a restaurarlo: cada pensamiento negativo que restaures en positivo te capacitará para hacer las cosas mejor e intentar algo nuevo.
7. Sé auténtica. Atrévete a ser como realmente eres y muéstrate siempre así, sin imposturas ni disfraces, asumiendo que no puedes gustar a todo el mundo.
Esto implica superar muchos estereotipos, empezando por los ideales de belleza que pesan sobre la cabeza de todas las mujeres reales como la peor de las maldiciones bíblicas.
8. Cuida de ti. Escúchate a ti misma antes que a nadie. El autocuidado, es decir, satisfacer tus necesidades, es algo imprescindible para valorarte y hacer que te valoren. Por lo tanto, intenta siempre que lo que piensas o sientes sea consecuente con lo que haces.
9. Siéntete orgullosa. Deja de buscar motivos para ello y procura entender que la sola razón de ser quien eres es motivo suficiente de orgullo.
10. Aprende a recibir. Acepta todo lo bueno que te mereces, en lugar de vivir dando y esperando recibir a cambio solo un poco de reconocimiento.