Perdón: asignatura pendiente

Es un acto 100% liberador que actúa como antídoto contra las emociones negativas y nos ayuda a mirar hacia delante. Laura Rojas, autora de "El sentimiento de culpa" (Aguilar) nos da las claves para conocer el valor del perdón.

Gemma Figueras

1 ¿Por qué perdonar?
Perdonarnos a nosotros mismos y a los demás ayuda a cerrar una etapa de dolor, a desprendernos del sufrimiento y ofrece la posibilidad de empezar de nuevo. Es un proceso que conlleva tiempo, reflexión y motivación.
2 ¿Se puede aprender?
Sí. Aprendemos su significado y su valor en la infancia y la adolescencia. Nos educamos en cómo pedir perdón y a perdonar observando cómo lo hacen los que nos rodean.
3 ¿Por qué hay personas a las que les cuesta más perdonar o pedir perdón que a otras?
Hay quien tiene dificultad para pedir perdón porque le cuesta reconocer sus errores, bien por orgullo o por miedo. Y hay otros que continuamente lo piden porque sienten una culpabilidad generalizada. Ninguno de los extremos es adecuado.
4 ¿Los que ‘saben perdonar’ son más proclives a pedir perdón?
Hay personas que aparentan perdonar y no lo hacen, y otras que piden perdón sin sentirlo de veras. Quienes saben hacerlo con sinceridad se liberan con mayor facilidad de su percepción de culpa, del resentimiento y del rencor. En definitiva, son personas más sanas emocionalmente.
5 Pedirlo u otorgarlo se interpreta como debilidad...
Las personas que consideran que pedir perdón es propio de los débiles suelen tener sentimientos de superioridad, aunque, en realidad, ellos mismos se sienten inseguros y temen perder poder. Se caracterizan por tener dificultad para resolver conflictos con otras personas y consigo mismas, lo que les lleva a vivir permanentemente estresados, con una mochila llena de temas no resueltos.
6 Qué es más difícil, ¿perdonar a los demás o a uno mismo?
En mi experiencia como psicóloga, creo que cuesta más perdonarse a una misma que a los demás. Hay personas que se castigan hasta límites increíbles: son gente con la autoestima baja, que no se siente merecedora de cariño ni de respeto. Por el contrario, hay otras que viven llenas de resentimiento y no son capaces de perdonar, culpabilizan con facilidad a los demás y se sienten víctimas de la vida.
7 ¿Existe la absolución sin olvido?
Algunas personas sienten que deben olvidar para perdonar y otras, no. La clave es saber qué funciona para cada uno para sentir un perdón sincero.
8 ¿Qué recomendarías a los que les cuesta perdonar?
Deberían reflexionar con la mayor objetividad posible e identificar si el daño producido era o no intencionado. Igualmente, es muy importante intentar ponerse en el lugar de la otra persona, ser empático, porque la empatía ayuda a ver el punto de vista ajeno y a comprender lo sucedido. Hay que analizar siempre lo ocurrido desde todos los ángulos posibles.