Maddison Ziegler, una estrella a los 12 años

Araceli Ocaña | Woman.es

Tener tres millones de seguidores en Instagram o acumular más de mil millones de reproducciones en tus vídeos es una tarea complicada tengas la edad que tengas... Pero si, como Maddie Ziegler, alcanzas estas cifras con tan solo 12 años (y sin apellidarte Beckham o West), podría considerarse milagro. O talento.

Porque la joven (que en septiembre pasará a ser una adolescente de 13 años) ha ido labrándose una carrera desde bien pequeña: se dio a conocer en un programa de la TV norteamericana bailando con su madre, llamó la atención de la industria musical y... Saltó a la fama como la bailarina de los vídeos de la esquiva cantante Sia (en el más famoso, 'Chandelier', ambas comparten coreografía y planos constantemente).

De hecho, ese salto a la fama fue gracias a la cantante, quien, tras verla en el programa, la escribió por Twitter para preguntarle si querría bailar para ella.

Un hecho casual y un empujón a la carrera de una joven Maddie que, ahora, sin embargo, es todo un icono: no solo sus vídeos acumulan reproducciones, sino que el mundo de la moda ya se ha vuelto loco con ella. De hecho, todo el mundo se ha vuelto loco con ella: tras un incidente con varias fans que se volvieron loca al encontrársela de compras, ahora lleva un guardaespaldas consigo las 24 horas. "No me siento tan normal ya porque me reconocen, incluso cuando solo intento divertirme o tomarme un helado con mis amigas."

Ser portada de revistas, de campañas de moda para niños o actuar en los Grammy es lo que tiene.

Aquí, con su amiga Taylor Swift...

O con su otra amiga, Miley Cyrus...

Basta revisar su cuenta de Instagram para comprobar que Maddie Ziegler compagina una meteórica carrera como bailarina/modelo con la de una niña de 12 años a la que le gusta posar con sus amigas luciendo modelitos de colores y haciendo el tonto.

Sin embargo, quizá su madurez es la que la mantenga alejada de esa maldición que siempre acecha a los niños-estrella: "Mamá siempre está en plan: "¡Oh Dios mío, vamos a presentarnos a Ariana Grande" y yo soy en plan: "Mamá, ¿en serio? Quiero mantener el tono profesional. No quiero que piensen que soy una fan. Soy una de las artistas y no solo soy una bailarina acompañante, soy LA bailarina."

Toda un desafío hacia un futuro incierto para esta jovencita de 12 años.