La vida es ¿recta o llena de curvas?

El pensamiento puro adora la sencillez exacta, aunque a veces se permite caprichos sinuosos.

Marta Rodríguez Bosch e Isabel Loscertales

1. Plata revisitada
Studio Job ‘saca brillo’ al antiguo juego de plata familiar en su colección Silver Ware. Producido con mosaico de oro blanco, sorprende el formato gigante de sus piezas. ¿Arte o diseño?
2. Estantería Sudoku
El sudoku ha llegado también al mundo de los muebles, sirviendo de inspiración al diseñador Mario Bellini para crear un sistema de estanterías en elegante blanco y negro lacado mate. Existe, además, una sofisticada versión en madera negra y veteado blanco, combinada con aluminio de alto brillo.
3. Faceta sensual
El sofá Chantilly está inspirado en asientos del siglo XIX, con una suave tapicería de satén y líneas voluptuosas. Producido por Edra, es un diseño de la francesa revelación Inga Sempé. ¡Muy pasional!
4. Luces de oro
Avalada por su productor, Ingo Maurer, y diseñada por Axel Schmid, esta lámpara combina sin prejuicios el pan de oro con las placas de material plástico.
Niemeyer: un siglo de curvas
Ama la arquitectura sinuosa tanto como a su país, Brasil, su familia y el comunismo. Oscar Niemeyer es uno de los grandes del siglo XX, premiado con el Pritzker y considerado uno de los padres del modernismo. Acaba de cumplir cien años de vida en activo y, para celebrarlo, la editorial Phaidon publica su autobiografía, titulada ‘The Curves of Time’ (9,95 €), donde el arquitecto desvela todas sus pasiones, claves para entender la creación de edificios con formas orgánicas (cúpulas como ovnis, escaleras arremolinadas, curvas y más curvas). Colaboró muchos años con Le Corbusier y es famoso por su trabajo en la ciudad de Brasilia, pero lo mejor es que en un futuro podremos disfrutar de su trabajo en nuestro país. Avilés es la sede de su espectacular proyecto, un centro para homenajear a los Premios Príncipe de Asturias, galardón que él mismo ganó en el año 1989.