Exposición “OTTO DIX: Retrato de Hugo Erfurth. Técnicas y secretos” en el Museo Thyssen de Madrid

El próximo 11 de marzo, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid abre al público la exposición nº 21 de su serie Contextos de la Colección Permanente: OTTO DIX: Retrato de Hugo Erfurth. Técnicas y secretos.

Una vez más, una obra de la colección del Museo da pié a una muestra monográfica que profundiza e ilustra el contexto en el que fue creada; en esta ocasión, Hugo Erfurth con perro, realizado en 1926 por uno de los grandes pintores alemanes del siglo XX, Otto Dix.
La exposición, fruto de un proyecto conjunto de investigación llevado a cabo por los departamentos de Pintura Moderna y Restauración del Museo bajo la dirección de Paloma Alarcó, conservadora de Pintura Moderna, y de Ubaldo Sedano, restaurador jefe, se plantea desde una doble perspectiva: Por un lado, estudiar el estilo realista de Dix y analizar la relación del pintor con su amigo Hugo Erfurth, afamado fotógrafo de retratos y, a través de ella, profundizar en un capítulo fundamental del debate artístico de esos años: la equiparación de la pintura y la fotografía. La muestra reunirá algunas obras de ambos artistas para comprobar cómo su mutua influencia fue más allá de la estrecha amistad que les unió y comparar el estilo pictoricista del fotógrafo frente a la técnica casi fotográfica del pintor.
Por otro lado, esta exposición pretende descubrir al público los secretos de la particular técnica que Otto Dix utilizaba en sus obras. El proceso creativo del artista alemán, en los años en que realiza el retrato de su amigo Erfurth junto a su perro, se caracteriza por su interés en recuperar las técnicas de los grandes maestros del Renacimiento alemán, como Durero o Cranach. La presentación en la sala, tanto de algunos dibujos preparatorios, como del estudio y los análisis científicos llevados a cabo por el equipo de Restauración del Museo -a través de una completa selección de fotografías, radiografías e imágenes ilustrativas- permitirá al espectador acercarse a la obra de arte de una forma diferente y, sin duda, muy atractiva.
Otto Dix. El Maestro Antiguo de la Modernidad
Otto Dix y Hugo Erfurth se conocieron en el año 1920; por aquel entonces Dix era todavía un pintor joven y desconocido, recién llegado a la ciudad de Dresde (1919) tras cuatro años en el frente. Se inscribió en la Academia de Bellas Artes y entró en contacto con numerosas personalidades del mundo de la cultura de la ciudad, entre ellos, Hugo Erfurth, quince años mayor y ya consagrado fotógrafo de las principales personalidades de la Alemania de la República de Weimar; el interés de Erfurth por retratar a la nueva generación de artistas afincada en Dresde -uno de los centros culturales más activos del momento- propició el inicio de su amistad, que continuaría durante algunos años.
Tras algunos experimentos expresionistas, futuristas e, incluso, dadaístas, Dix se decantó finalmente por un lenguaje realista propio que le permitía mostrar de manera crítica su repulsa por la sociedad que le rodeaba y que le convirtió en uno de los máximos representantes de la Nueva Objetividad (Neue Sachlichkeit). Su profundo conocimiento y admiración por los maestros antiguos, muy particularmente de los grandes maestros del Renacimiento alemán, le llevó a cimentar su nuevo estilo en una técnica que recuperaba la forma de trabajar de esos artistas, desde la elección de la tabla frente al lienzo como soporte de sus cuadros o de la técnica mixta (óleo y temple), hasta los más mínimos detalles en la preparación del soporte, en la forma de utilizar los colores, las veladuras o, incluso, su firma en forma de anagrama al estilo del utilizado por Luchas Cranach. Estos recursos técnicos le ofrecieron, además, el medio principal para lograr en sus obras la preeminencia de la forma sobre el color y la objetividad crítica que buscaba, acentuando el realismo de su estilo y confiriéndole ese tono crítico e irónico, incluso mordaz a veces, característico de sus cuadros.
Al mismo tiempo, la recuperación de técnicas y estilos antiguos, junto a ese retorno al orden de la mano de un arte realista frente a los nuevos lenguajes de las vanguardias, estuvo acompañado en Dix, junto a otros artistas alemanes del momento, por un interés en recuperar las señas de identidad nacional, estableciendo un vínculo con la gran herencia de la cultura germánica.
Otto Dix, pintor / Hugo Erfurth, fotógrafo
El retrato fue uno de los géneros más frecuentados en la producción de Otto Dix en los años de entreguerras, con modelos compositivos tradicionales pero introduciendo en ellos algunos elementos de distorsión, en detalles de los personajes retratados (las manos o la mirada, por ejemplo), o del escenario en que los pinta. Dix retrata por primera vez a Hugo Erfurth en 1922 y posteriormente lo haría en varias ocasiones; cuando en 1926 pinta Hugo Erfurth con perro, Otto Dix había abandonado el tono crítico de obras anteriores, aunque mantiene aún la técnica mixta sobre tabla. Dix pintó también con esta técnica al pastor alemán que acompaña a su dueño en este retrato, Ajax, en 1928, en solitario; esta obra, junto a dos dibujos preparatorios del cuadro del Museo, podrán contemplarse en la sala, junto a algunas fotografías de Hugo Erfurth: varios retratos de Otto Dix y su propio autorretrato. Erfurth perteneció a la generación de fotógrafos que pugnaron por equiparar la fotografía con la pintura, y lo hizo utilizando técnicas pictoricistas, adoptando temas y géneros propios de la pintura o buscando captar en sus retratos la interioridad de los personajes.
La equiparación de pintura y fotografía fue motivo de discusión teórica frecuente en aquella época. Dix y Erfurth compartían el mismo interés por el retrato y compartieron también a muchos de los personajes que retrataron; igualmente, ambos eran conscientes de la competencia que el auge de la fotografía suponía para el género del retrato en pintura y no permanecieron ajenos a la polémica. Dix manifestó, por ejemplo, en diversas ocasiones su convencimiento de la superioridad de la pintura frente a la fotografía a la hora de captar la interioridad del individuo: "la fotografía sólo puede captar un instante (y ello de un modo meramente externo), pero nunca podrá crear la forma específica e individual, ya que esto úlitmo depende de la capacidad creativa y de la intuición del pintor" (Reflexiones sobre el arte de retratar).
ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS:
Jornada de conferencias - Otto Dix: Retrato de Hugo Erfurth. Técnicas y secretos: El día 3 de abril tendrá lugar en el Museo una jornada dedicada a profundizar en los diversos aspectos en torno a la obra de Otto Dix planteados en la exposición; el salón de actos del Museo acogerá las cuatro conferencias que tendrán lugar a lo largo del día, a cargo de otros tantos especialistas: Anita Beloubek-Hammer (conservadora del Gabinete de Estampas del Staatliche Museen zu Berlin), Andreas Strobl (conservador del Staatliche Graphische Sammlung de Múnich), Bruce F. Miller (restaurador) y Andrés Sánchez Ledesma (químico).