Estrena el divertido Barceló Raval

Por una discreta mirilla puedes contempla en directo la vida del barrio más cosmopolita de BCN. Originalidad y ¡qué vistas!

Silvia Martín

Su silueta metálica de planta elíptica destaca entre el bullicio multiétnico de la barcelonesa Rambla del Raval. Este nuevo hotel de cuatro estrellas, envuelto en una malla de acero inoxidable que le da privacidad, reinterpreta el lujo en clave de originalidad y se abre descarado a la ciudad. Nos conoce bien. Por eso cuida el diseño, los detalles, la gastronomía y el ambiente.
El Barceló Raval está lleno de guiños que lo hacen diferente, empezando por esa recepción abierta –con un mapa urbano interpretado casi como una escultura–; las mesas que invitan a ser compartidas, y un menú de tapas pensadas para hacer de un almuerzo de trabajo algo mucho más informal. Su bar-restaurante, muy accesible desde la calle, se convertirá en punto de encuentro de turistas y locales. Lo tiene todo a un paso: las Ramblas, museos, teatros, el barrio Gótico, una buenísima oferta de shopping...
Las habitaciones no son demasiado amplias pero están bien estudiadas. En unas manda el fucsia y en otras, el pistacho, siempre combinados con blanco. Todas tienen cafetera Nespresso para salir ya con el cafetito puesto, y amplios ventanales que ofrecen una visión pixelada de las calles. Las vistas desde su terraza de 360 grados son imbatibles: la piscina está llamada al éxito.
A los que somos curiosos por oficio nos encanta esa mirilla camuflada en la pared que nos permite ver un vídeo que se graba en directo recogiendo la vida que pasa por el barrio. Es discreto y sorprendente. La calle nos atrapa.