Consumo Inteligente: Como en casa

¡Qué acogedor!, piensas al entrar en este antiguo palacio reconvertido en hotel. Tranquilidad y gusto entre montañas.

Silvia Martín

En el Palacio de Rubianes HotelGolf te sientes bien recibida. Quizá porque en su decoración y ambientes hay algo de familiar que te hace sentir enseguida como en casa. Los mullidos sofás, los libros sobre la mesa, la chimenea encendida... Piedra y madera, colores neutros y pasillos con un punto inglés.

La cuidadosa restauración de este palacio asturiano del siglo XV con aires de fortaleza se ha traducido en un confortable hotel de 4 estrellas y 23 habitaciones, donde la tranquilidad y el aire puro están más que asegurados. Sus tres terrazas, soleadas y con vistas al Valle de la Vega de Rubianes, los Picos de Europa y el Monte Sueve, serenan el ánimo e invitan a planificar las actividades del día siguiente.

Hay muchas cosas que se pueden hacer desde el hotel: jugar nueve hoyos de golf, relajarte en el spa, pasear a caballo o en bici, visitar los montes cercanos acompañados por biólogos expertos...

Vale la pena moverse y descubrir el entorno, porque estás en un punto clave para conocer todos los atractivos turísticos del Principado de Asturias, a medio camino de los pueblos costeros más bellos del Cantábrico y de bosques milenarios. ¿Qué tal un vuelo en helicóptero por los Picos de Europa? ¿O te apetece más una ruta del queso y la sidra? ¿O pasear por la marinera Ribadesella?

En cuestión de gastronomía, el restaurante del hotel, La Cocina de Palacio, es una muy buena opción. El restaurador asturiano Sergio Ramas controla los productos de la tierra y se atreve a darles un toque vanguardista que sorprende. Hay que reponer fuerzas porque aquí… ¡hay mucho que hacer!