Conectar con una misma, por Verónica Blume

Respirar. Más sencillo, imposible. Y al mismo tiempo, es todo un universo que nos abre muchos caminos por explorar. Para mí, este tema es la confirmación de que lo realmente poderoso de la vida reside en las cosas sencillas, en aquello que, de tan cerca como está, a menudo no lo vemos.

Verónica Blume

En mi camino personal, la respiración ha sido, seguramente, la herramienta que más me ha enseñado y la que aún continúa sorprendiéndome con su enorme poder transformador. Existen un sinfín de técnicas de respiración: respiraciones largas, cortas, inhalando en tres fases, exhalando en una; respiración de fuego; alternando fosas nasales… son solo algunos ejemplos. Con dedicación y entrega, estos ritmos internos son capaces de hacer bailar tu alma y conectarte con tu esencia más profunda, como si se tratara de una aventura contigo misma. Y es que cuando trabajas tu respiración, te das cuenta de que puedes ser mucho más de lo que crees. ¿Qué es lo que te aleja de tu verdad, de tu forma de ser auténtica?

Respiración consciente: Cada ciclo es único
Soy una entusiasta de muchas técnicas pero la que practico habitualmente es la respiración consciente, un término que muchos asocian a personas con ‘mucho tiempo libre’ y que pueden pasar horas con la mente en blanco. Nada que ver con la realidad. Consiste en respirar escuchando el ritmo interior y constante que nos acompaña siempre: respirar y darte cuenta del aire que tomas, de cómo te llena, de cómo puedes inhalar más y permitir que te toque por dentro. Y acompañar también la exhalación. Observar, vaciarte y crecer por dentro. Cada ciclo es único. Dejar que el movimiento de tu cuerpo y la respiración vayan de la mano. Nada más. Lo mismo que llevas haciendo toda la vida, pero con consciencia. Practicado con una actitud generosa, sin esperar nada a cambio y dándote permiso para sentir, es capaz de transformar cualquier situación cotidiana, de conectarte con tu momento presente, añadiendo dulzura donde jamás la imaginarías. No solo es una clave para vivir, también se trata de la llave para tu mejor vida posible. Vale la pena probarlo.