[Fotograma de la serie "Parks and Recreation"]

Cinco hábitos de las personas que siempre gustan a sus jefes

Paola Lei | Woman.es

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Todos tenemos un compañero de trabajo que siempre consigue seducir al jefe, traerlo a su terreno y finalmente conseguir un ascenso. No sabemos cómo lo hacen pero en cuanto nos despistamos ya se han convertido en los favoritos.

Y no nos referimos desde luego a los trepas y pelotas de turno. Esos sabemos perfectamente cómo lo consiguen. Hablamos de los otros, los que son buenos profesionales y además se saben hacer ver y oír porque siempre tienen la respuesta correcta en el momento preciso y parecen adelantarse a las necesidades de la empresa. Tienen ese sexto sentido que siempre se premia con un puesto mejor, una subida de salario, más autonomía y más responsabilidad.

Veamos cómo lo hacen:

1. Escogen el sitio más adecuado para desarrollar su talento y habilidades

No todos somos iguales, ni podemos hacerlo todo bien. Es importante conocer nuestras fortalezas, cómo podemos destacar e irnos a esa empresa donde esas habilidades van a tener más valor. Una investigación de 2015 del Cicero Group señaló que el reconocimiento era uno de los factores que mayor relación tenían con la calidad del trabajo. El 35% de las personas encuestadas dijeron que ser reconocidos por su jefe o por la empresa eran las motivaciones más fuertes para esforzarse más en el trabajo. Así que, escoge una empresa donde tu trabajo y tus cualidades pueda ser bien valoradas.

2. Prestan atención a lo que los jefes san valor.

Los buenos empleados conocen bien a sus jefes, y sobre todo saben lo que les gusta, el tipo de trabajo bien hecho que les hace felices. No son trepas pero tienen una estrategia para gustar. A lo mejor van a una reunión o a una formación que no forma parte de su contenido de trabajo pero que le dará unas herramientas que sabe que luego su jefe valorará o que vendrán bien para algún proyecto que la empresa ha puesto en marcha.

3. Se concentran tanto en las responsabilidades diarias como en las que tendrá un recorrido más amplio.

Los trabajadores excepcionales son capaces de mantener el foco tanto en lo que es importante para el día a día como en las estrategias a más largo plazo. Es decir pueden cumplir los plazos de entrega y trabajar en proyecto más globales de la empresa. Si no entienden algo, preguntan y buscan la información necesaria hasta entender por qué hay que invertir tiempo en proyectos que ahora no se comprende muy bien su utilidad. Ese doble foco les permite adelantarse a las necesidades de la empresa y de sus jefes porque su modo de pensar es más estratégico.

4. Dejan tiempo y espacio en su mente y agenda para pensar en grande.

Siempre tienen un tiempo abierto en su agenda para pensar o trabajar en proyectos que requieren concentración. A veces son acciones prácticas como llegar a los sitios con puntualidad, no ir corriendo de una reunión a otra o tomar algo antes de entrar a una reunión importante para evitar situaciones de hambre o estrés que distraen, impiden tomar buenas decisiones o dar las mejores respuestas

5. Gustan a sus colegas de trabajo.

Y esta es una gran diferencia que los distingue de los trepas y pelotas. Además de buenos profesionales son buenas personas, tienen excelentes relaciones con sus compañeros, son empáticos y normalmente no tienen problemas cuando piden ayuda a alguien. Ellos ya han ayudado muchas veces.