Cara a cara con Dexter

Michael.C Hall es el psicópata más adorado de la televisión. De cerca, es inquietante.

Esquiva la mirada del entrevistador de manera casi patológica y cultiva una apariencia inquietante, a juego con los personajes que le han hecho célebre. Le conocimos en Madrid, en la presentación de la tercera temporada de la serie (Fox y Cuatro).
¿Disfrutas interpretando papeles con una doble vida?
Me encantan los papeles marcados por ese conflicto, esa tensión y esa complejidad. Ese secretismo de la vida de David –su personaje en ‘A dos metros bajo tierra’– al principio de la serie y, por supuesto, en el caso de Dexter durante toda la serie, es algo que me gusta interpretar.
El personaje de Dexter tiene un lado oscuro, ¿y tú?
Creo que todos tenemos un lado oscuro, así que yo también lo tengo, por supuesto.
¿Cuál es y cuándo lo sacas?
Siempre esta ahí. Si queremos ser completos como personas, tenemos que conocer y entender nuestros impulsos más oscuros.
¿Te inspiraste en algún caso real o te fijaste en archivos policiales para construir tu personaje?
Leí algunas transcripciones de entrevistas con asesinos en serie y también pase tiempo con especialistas en restos de sangre de la Policía de Miami para saber cómo era su trabajo. Pero lo que me resultó más útil fue leer libros escritos por miembros del FBI que desarrollan los perfiles de los asesinos en serie.
Si los guionistas de la serie te propusieran elegir un final feliz para Dexter, ¿cómo sería?
Despertarse un día y descubrir que ya no tiene esa compulsión, esa necesidad de asesinar, pero no creo que eso vaya a ocurrir…
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro? ¿Qué ha aportado esa experiencia a tu trabajo posterior?
La gente me conoce gracias a la tele, pero todo lo que he hecho antes me ha ayudado a llegar hasta aquí. En esa transición, uno aprende a que su interpretación trascienda. Es una evolución.