Brooke Shields es la nueva Carrie Bradshaw

¿Hay vida después de “Sexo en Nueva York”? Respira tranquila: la hay y se titula “Mujeres de Manhattan”, serie que ha devuelto a Brooke Shields a la pequeña pantalla en un papel que toma el relevo de Carrie Bradshaw.

Mujeres de Manhattan comparte con su antecesora el hecho de estar también basada en una novela de Candance Bunshell (editada en España por la editorial Esencia) y en presentar una historia basada en la amistad incondicional entre tres mujeres con el telón de fondo de la Gran Manzana.

Sin embargo, hasta aquí llegan las similitudes. En Mujeres de Manhattan sus protagonistas principales pasan de los 40 y sus preocupaciones no son tanto ligar como compaginar sus vidas personales y profesionales, por lo demás bastante interesantes. De hecho, se trata de tres triunfadoras: la jefa de una productora cinematográfica, la editora de una revista y una diseñadora de moda. Todas con sus propios problemas, pero también con una excelente posición social y relaciones más o menos asentadas, aunque siempre hay sorpresas. ¿Se pude pedir más?

Brooke Shields regresa tras protagonizar la comedia De repente Susan y de haber realizado algunas apariciones en series como Ley y orden o Nip/Tuck. A golpe de bisturí. Su personaje en la serie, Wendy Healy, es una alta ejecutiva del mundo del cine que intenta compaginar su trabajo con la vida familiar, una tarea nada fácil especialmente por las reticencias de su marido a asumir que gana menos que ella y que debe ocuparse de algunas de las tareas del hogar.

Las actrices Kim Raver (“24”) y Lindsay Prise (“Sensación de vivir”) dan vida a las inseparables amigas de la protagonista: la editora Nico Reilly, cuya meta principal en la vida es ascender y llegar a presidir su propia compañía, y la diseñadora Victory Ford, todavía a la búsqueda del hombre perfecto que va a llegar en la piel de un millonario neoyorquino bastante extravagante.

Glamour, tensiones familiares y mucho más en FOX desde el 8 de octubre, a las 22.20 horas.