Apostando por el comercio justo

Compensa la locura consumista navideña y haz regalos con conciencia. ¡Hay mucho dónde elegir!

Olga Bolluda

Cuando el consumo mundial, pese a la crisis, sigue disparado hasta niveles insostenibles hay opciones que analizan las condiciones laborales, ecológicas y sociales en las que han sido elaborados los artículos que adquirimos. El Comercio Justo es un ejemplo de ello. Es un movimiento internacional formado por organizaciones del Sur y del Norte, con el doble objetivo de mejorar el acceso al mercado de los productores más desfavorecidos, y cambiar las injustas reglas del comercio internacional.

Cómo se consigue
Las organizaciones del Norte no se limitan a transferir recursos para crear infraestructuras, capacitar o prefi nanciar a los grupos productores, sino que participan en la comercialización de los productos. Además realizan una importante labor de denuncia y concienciación. Es la única red en la que los intermediarios están dispuestos a reducir sus márgenes para que le quede un mayor benefi cio al productor.

Cuándo empezó todo
A partir de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, en 1964, se crearon las primeras organizaciones en pro de un intercambio equilibrado y ético. Este movimiento no llegó a nuestro país hasta dos décadas después. Hoy, en Europa, ya hay 3.000 tiendas de Comercio Justo. La pionera abrió en Holanda en 1969 y, en España, las primeras surgieron en 1986. Ahora ya tenemos unas cincuenta.