¡Visualízate delgada y adelgazarás!

La visualización es una técnica recomendada por muchos psicólogos y terapeutas que, en el tema de adelgazar, tiene una eficacia comprobada. ¡Tu cuerpo obedece a tu cerebro, toma nota de los pasos a dar!

Tareixa Enríquez | Woman.es

Primer paso: Debes escoger una foto tuya antigua, donde te guste tu aspecto (especialmente tu figura). Si no tienes ninguna imagen que sea de tu agrado porque siempre has estado con más kilos de los necesarios, puedes elegir la foto de una amiga, familiar o modelo que te guste. Intenta memorizarla para que la puedas evocar más fácilmente durante los ejercicios de visualización.

Segundo paso: Como es imprescindible relajarse bien y desconectar totalmente del entorno, es necesario que encuentres un lugar recogido, íntimo y tranquilo. Siéntate en una posición cómoda, haz algunas respiraciones profundas, cierra los ojos y visualízate en uno de los lugares más bonitos donde hayas estado y donde te hayas sentido especialmente feliz. Fíjate en todos los detalles posibles de ese entorno e intenta, incluso, recrear los colores y percibir los aromas y los distintos matices de la luz. Pero, sobre todo, intenta captar y revivir cómo te sentías tú, en aquel momento, para hacer que se graben aquellas emociones y bellos sentimientos en tu estado actual.

Tercer paso: Empieza a visualizarte en ese espacio pero con el aspecto que deseas tener, es decir, con el físico de tu foto o el de otra persona que has seleccionado. Repite frases cortas que pueden funcionar como mantras para concentrarte mejor y como un estímulo efectivo que puede potenciar el efecto de la dieta. Por ejemplo: ‘me encantan las curvas de mi cintura’ o ‘qué bien me siento delgada’ o ‘pronto estaré como en esta imagen’ o ‘delgada me siento más sana y más satisfecha’, y similares.

Cuarto paso: Practica la visualización recurrente. Si tienes 5 minutos libres durante la jornada, cierra los ojos y vuelve a realizar el ejercicio con tu imagen. Al final del día debes darte un tiempo suficiente para hacer el ejercicio completo, ya que es una manera muy efectiva de conciliar el sueño con más naturalidad y sin la sensación de estrés. Recuerda que cuentas con la posibilidad de ir cambiando de foto, si es que dispones de muchas donde te gusta tu figura; y que también puedes apuntarte en una libreta las frases que se te vayan ocurriendo para la fase de relajación y respiración.