Terapias de movimiento

La vida consiste en moverse y en ello coinciden estas 6 técnicas europeas que nos enseñan a usar y sentir mejor nuestro cuerpo. Toma conciencia del movimiento que llevas dentro y te sentirás mucho más libre y cómoda.

Helena Migueiz

1. La técnica Alexander. Lleva más de un siglo practicándose en Inglaterra, desde que Frederick Alexander abriera su primera consulta en Londres para enseñar cómo recuperó la voz perdida en los escenarios. Su método se centra en descubrir cuándo estamos dañando nuestro cuerpo para dejar de hacerlo (www.aptae.net/cms).

2 Eutonía. Es un método de exploración consciente de nuestro tono muscular creado por la profesora alemana de danza rítmica Gerda Alexander, que vio truncada su carrera
como bailarina a causa de un grave reumatismo. Sus propias dificultades de movilidad la guiaron en la búsqueda de una forma de moverse más sencilla y espontánea. Más info: institutoeutonia.org

3 Método Feldenkrais.Esta pedagogía corporal fue diseñada por un doctor en ciencias físicas, Moshe Feldenkrais, convencido de que si nos moviéramos siempre con la misma naturalidad que los niños seríamos más hábiles y tendríamos mejor presencia física, autoestima y sentido del equilibrio. Así que lo único que hay que hacer es reprogramar nuestro cerebro para recuperar los buenos hábitos corporales de nuestra niñez, con movimientos fáciles y fluidos basados en los gestos cotidianos. www.asociacionfeldenkrais.es

4. Rolfing Movimiento. La doctora en bioquímica Ida Rolf desarrolló el Rolfing para aliviar el dolor causado por las malas posturas. Su técnica parte del principio de
que la forma de habitar nuestro cuerpo viene condicionada: modelos familiares, culturales, accidentes o enfermedades lo modelan, dejando huella en nuestras pautas de movimiento. El terapeuta rolfer combina la manipulación manual con la palabra para enseñarnos una manera más armoniosa de estar y de movernos. Se imparte en centros de toda España. www.rolf.org.es

5 Movimiento rítmico (TMR). Es tan sencilla que parece un juego, pero sus resultados en niños con problemas de desarrollo o aprendizaje son muy serios. Se basa en la imitación de los movimientos repetitivos de los bebés para estimular las zonas básicas del cerebro, que a su vez estimulan las más evolucionadas, mejorando la interconexión
entre ellas. Es obra del psiquiatra sueco Harald Blomberg. Los adultos que se atrevan a volver a gatear mejorarán el tono muscular y alcanzarán un mayor control emocional.

6. Biodanza y artes del movimiento. Las terapias a través de la danza añaden al movimiento el sabroso ingrediente del proceso creativo. El movimiento libre y natural, unido a la expresión creativa y lúdica, es un medio único para dar forma a nuestros contenidos emocionales y vitales, para comprender nuestros impulsos y deseos. www.biodanzaspain.org