Sin arrugas y con expresión

La Dra. Natalia Ribé nos aclara algunas de las creencias más extendidas sobre los actuales materiales inyectables y nos informa de dos novedades: la toxina botulínica Bocouture y el inductor de colágeno Radiesse.

Susana Fernández

"Los tratamientos con toxina botulínica crean rostros sin expresión".
“Mi premisa siempre ha sido “menos es más”. Es imprescindible estudiar la expresión del rostro del paciente, ver qué tipo de arrugas tiene y qué puntos se han de tratar. Así, si el tratamiento está realizado por un profesional especialista en Medicina Estética y si se utiliza una toxina botulínica segura, como Bocouture, los resultados son los deseados sin riesgo a perder la expresión. El objetivo siempre ha de ser que el paciente se reconozca a sí mismo y que se encuentre más guapo o guapa, con la expresión más suavizada. Por eso a mis pacientes les gusta que los encuentren más guapos, sin saber qué se han hecho exactamente. Éste es el éxito de un buen tratamiento. También es muy importante dejar un margen entre los tratamientos con toxina botulínica. Lo aconsejado es repetir el tratamiento, si se precisa, a partir de los 4 meses”.

Los rostros que se han hecho más de un tratamiento acaban pareciéndose entre sí"..
“Cada paciente tiene unas necesidades y una muscultura diferentes, y, por tanto, unas arrugas diferentes. No todos envejecemos de la misma manera. Por ello, es imprescindible recomendar protocolos específicos para cada uno, con los que conseguir los resultados deseados adaptados a cada caso y paciente”.

Cuando empezamos a hacernos algún tratamiento, ya tienes que hacértelo toda la vida”.
“No es exactamente así. Una vez que te realizas un tratamiento, no tienes porque realizártelo de forma continuada. Depende de cada caso y de las necesidades de cada paciente. Pero sí que es cierto que los pacientes que se someten a un tratamiento estético es porque les gusta tener un buen aspecto, y para ello es necesario tener un mantenimiento para alargar la vida media de los tratamientos realizados (desde su centro de medicina estética o en su propia casa) con el objetivo de verse siempre bien. Sin duda, la mejor inversión que hacemos en uno mismo”.

Dos productos estrella:

1 Toxina botulínica – Bocouture, la toxina botulínica más pura para las arrugas de expresión. “Su acción es relajar el músculo, con lo que se retrasa la aparición de nuevas arrugas y se suavizan las que ya se han formado” nos explica la Dra. Natalia Ribé. La última toxina botulínica que ha aparecido en el mercado es Bocouture de Merz Aesthetics, que se diferencia de las demás por su pureza al estar libre de proteínas complejantes (menos riesgo de generar anticuerpos, con ello la toxina no haría efecto).

2 Inductor de colágeno – Radiesse, con Efecto V. Los inductores de colágeno están indicados para eliminar la flacidez y ayudar a recuperar el contorno del óvalo facial. ¿Sus efectos? Efecto lifting justo después del tratamiento y volumen inmediato. Resultados: durante 12 meses o un poco más (dependiendo de la persona y sus hábitos).

Dónde
Institut Dra. Natalia Ribé
Passeig de Gràcia, 91, 4º 2ª (Barcelona)
Tel. 932 724 228