¿Por qué engordamos?

Aunque muchos dietistas lo nieguen, los kilos de más no se deben solo a las calorías. Resumiendo, según estudios en la materia, hay tres grandes culpables del exceso de esos kilos. Lee, ¿con cuál te sientes más identificada?

Tareixa Enríquez

Respuesta automática
El cuerpo responde de forma automática a unas necesidades de supervivencia ancestrales. Cuando éramos cazadores, acumular grasa podía salvarnos la vida. Nuestro código genético ha evolucionado, pero seguimos teniendo mucho en común con nuestros antepasados. Actualmente, la mayoría respondemos al estrés con un mayor apetito por cosas dulces y, así, obtenemos energía para huir ante el peligro. Comer por ansiedad se convierte en una respuesta a una necesidad de desgaste físico y el exceso de nutrientes se acumula en forma de michelines. Hay que evitar el estrés crónico, escuchar las señales de nuestro cuerpo y comer solo cuando se necesita.

Carencias afectivas y emocionales
Muchas personas precisan comer más de la cuenta para llenar un vacío emocional. Por más que coman siguen sintiendo una gran insatisfacción porque, obviamente, los nutrientes que necesitan no son físicos. También hay individuos que acumulan más grasa de lo normal como respuesta defensiva a una situación, relación o ambiente que les resulta agresiva. Su capa de grasa actúa como un escudo protector que los aísla de un medio hostil. Es necesario llenar los huecos emocionales o espirituales y solucionar los conflictos.

Falta de nutrientes
Es probablemente la causa más común del exceso de peso en nuestra sociedad. Hay la necesidad de picar y comer a todas horas porque la mayoría de los alimentos son desnaturalizados, procesados, congelados o en conserva y, por tanto, no nutren lo suficiente. Al pasar por innumerables procesos de conservación y mantenimiento, pierden su poder energético (aunque tengan una óptima composición) y por eso, aunque comamos más cantidad, sentimos la necesidad de volver a hacerlo. En este caso la solución está en ingerir más alimentos naturales, biológicos, integrales y de temporada.