Piernas bonitas y ligeras

Flacidez, celulitis, estrías, varices, retención de líquidos y pesadez son el 80% de las patologías estéticas que tratan los médicos. Sigue sus consejos y haz que no persistan.

¿Puedo lucir siempre unas piernas bonitas? ¿qué debo hacer para conseguirlo? La respuesta a estas preguntas puede depender de cómo trates tu piel, de los hábitos que tengas y de la alimentación que lleves. Por ello, la SEMCC, de la mano del Dr. Miguel Aragón, te da algunas pautas para poder tener unas piernas de ensueño y llevar, a la vez, una vida saludable.
Vence el efecto de la gravedad
Lo habitual es que la flacidez se desarrolle partir de los 35 años, cuando empiezan a disminuir los niveles de colágeno y elastina, encargados de mantener la elasticidad de la piel. En el cuerpo de la mujer, acostumbra a localizarse en la parte interior de los muslos.
Las proteínas antes mencionadas -colágeno y elastina- con el tiempo disminuyen. Esta deficiencia se agrava por los cambios hormonales, la obesidad, el poco ejercicio, una mala alimentación y la falta de descanso. Así pues, el deporte puede ser un buen camino para empezar a hacerle frente. El Dr. Aragón recomienda, sobre todo, “correr, nadar o ir en bicicleta ya que son las actividades con las que más rápidamente se tonifica el músculo y se contrarresta la flacidez”.
Sin acúmulos de grasa
Cilindro, campana o diábolo, da igual. “Nueve de cada diez mujeres padecen la celulitis en sus propias carnes” asegura el Dr. Aragón. Un aumento del tamaño de los adipocitos –células grasas- en la zona que va desde la cadera a las rodillas que suele visualizarse en piel de naranja y volumen extra, definen las temidas cartucheras que tanto nos preocupan.
Según el Dr. Aragón “la sal es una de sus principales causas, así que debes rebajarla en tu dieta lo máximo posible. Olvídate también de las grasas y los azúcares. Recurre a las vitaminas y minerales de frutas y verduras, y a las proteínas de la carne, el pescado, los huevos y las legumbres”.
Por supuesto, los resultados mejoran notablemente si a este arsenal alimenticio añadimos ejercicios específicos que ayuden a movilizar esa grasa acumulada. “Andar mucho y hacer sentadillas o steps, acostumbrándonos a contraer, simultáneamente, el glúteo,” es lo que nos recomienda el Dr. Aragón, aunque subraya que “en esta patología, el deporte y nada más, nunca es 100% resolutivo”.
No dejes que tu piel se quiebre
Es muy difícil acabar con las estrías. Se trata de una ruptura de tejidos cuando la piel se deshidrata o hay cambios bruscos de talla. Su aparición, expone el Dr. Aragón, “ocurre en las regiones que tienden a aumentar de volumen cuando subimos de peso o a reducirse cuando bajamos de peso. Barriga, senos, caderas, muslos y nalgas, son las regiones más propensas en las que puede producirse esa tensión y distensión de la piel. Por ello, debemos intentar hidratarlas y nutrirlas al máximo si queremos prevenir la fisura de las capas cutáneas internas. Pero lo más eficaz es, sin duda, evitar las alteraciones drásticas de peso y el efecto “yo-yo””.
¡Qué fluya!
Cuando el nivel de agua corporal supera el 75% al que está acostumbrado hay retención de líquidos. Aunque las hormonas son las principales responsables de ajustar y controlar estos niveles, existen otros factores que pueden provocar la retención. Una mala alimentación o una vida sedentaria son algunos de ellos.
En estos casos, comenta el Dr. Aragón, lo más importante es “seguir una dieta baja en sodio, por tanto, la primera medida a adoptar es reducir la sal en las comidas. Y también, la de los alimentos que la contienen en mayor proporción: embutidos, conservas, quesos, ahumados, curados, biscotes, pan con sal o pastillas de caldo. Es muy importante beber agua: cuanta más agua bebamos, más fácilmente podremos expulsar los líquidos sobrantes. La cantidad mínima recomendada es de dos litros al día aproximadamente y preferiblemente, fuera de las comidas.”
Para que no te pese
La pesadez, explica el Dr. Aragón “suele ser la antesala de las varices. Hormigueo, hinchazón e incluso pequeños calambres nos avisan de su existencia. El sedentarismo y el estrés son sus principales causas. Evítalo levantándote de la silla cada hora y realizando estiramientos. Antes de acostarte haz ejercicios suaves -como caminar de puntillas o flexionar las piernas- para activar la circulación. Intenta también, dormir con las piernas ligeramente elevadas. No abuses de los tacones y siempre que puedas, renuncia al coche, a la motocicleta y a los ascensores”.
Solución a las venitas
“En el 90% de los casos, las varices son de origen hereditario, por lo que poco podemos hacer en materia de prevención, pero, en el 10% restante, aparecen inducidas por una deficiente circulación venosa de retorno que sí podemos evitar con los medios adecuados” argumenta el Dr. Aragón. Para retardar su aparición, el doctor, básicamente, recomienda “practicar ejercicio habitualmente, ducharse con agua fría de vez en cuando, abandonar la ropa demasiado ajustada y huir de fuentes directas de calor, como pueden ser la cera caliente o las estufas”.
La medicina cosmética y estética, una gran aliada
Para el Dr. Aragón, lo ideal es acompañar todas éstas recomendaciones con algún tratamiento de medicina cosmética y estética, ya que así intensificaremos los resultados y los veremos reflejados antes y mejor en la piel. Para ello, la SEMCC aconseja consultar siempre a un médico de esta área profesional, acreditado como tal. Él establecerá los oportunos programas terapéuticos preventivos, restitutivos (para restablecer la normalidad y el equilibrio de las funciones biológicas) y, si fuera preciso, correctivos.