Menús navideños... ¡light!

Apunta estos platos sobrosos pero saludables, y los trucos para no excederte en calorías.

Susana Fernández

Uno de los propósitos más universales que nos hacemos cada Año Nuevo es cuidarnos más. Esto se debe, en parte, a los atracones típicos de tan señaladas fechas, con afluencia de comidas y cenas con familia y amigos, y proliferación de dulces. ¿Quién puede resistirse al turrón de yema?

Sin embargo, procura no excederte durante todo el periodo navideño, comprendido entre el 24 de diciembre y el 6 de enero. Salvo en las fechas señaladas, conviene llevar una dieta común y saludable. Los expertos de Nutrición Center proponen una selección de platos sabrosos a la par que saludables. Para que te inspires en tus menús:

Entrantes: Crema de marisco, Sopa de ajo con huevo, Surtido de pescados ahumados y Tostadas con gulas y setas.
Primeros platos: Timbal de verduras, Ensalada templada de pulpo, Almejas en Salsa Verde y Salteado de chipirones con champiñones y langostinos.
Segundos platos: Magret de pato con puré de manzana, Salmón al papillot sobre verduritas, Lubina con espárragos trigueros y Pollo relleno de pavo a la miel.
Postres: Peras de Navidad al vino tinto, Brochetas de frutas con chocolate y Bombones de yogur con hilos de chocolate, además de multi-infusiones para pasar mejor las digestiones.

Para las cenas de Nochebuena y Nochevieja lo ideal es desayunar fuerte, de manera equilibrada, realizar una comida ligera y consumir algún lácteo o alguna fruta antes de llegar a la cena. Recuerda: puedes comer de todo pero en pequeñas cantidades.
Un truco. Concentra esfuerzos en todas las comidas no festivas, para controlar las calorías cotidianas y semanales. Consumiendo productos ricos en proteínas evitarás una sobrecarga glucídica (azúcares) y lipídica (grasas). El aporte de alimentos bajos en calorías y ricos en proteínas en las comidas no festivas (por ejemplo, en los desayunos y en las comidas previas a los días de celebración) ayuda a compensar el exceso de calorías, azúcares y grasas. En resumen, no se trata de sacrificar las comidas festivas, sino de cuidar la alimentación controlando el aporte calórico global con alimentos de alto contenido en proteínas y bajo contenido en azúcar, sal y grasas.

Actividad. Mantener el ejercicio es importante para compensar las calorías extra que se consumen en las comidas navideñas. Ni te pases el día en el gym ni te tomes unas vacaciones: con mantener el ejercicio cardio, 45 minutos 3-4 veces por semana, es suficiente.

Ojo con el alcohol. Hay que intentar moderar su consumo: cada gramo de alcohol aporta 7 kcal.

Complementos alimenticios. Si has picado más de la cuenta, existen complementos alimenticios con propiedades depurativas y diuréticas. Ente ellos, destacan el Captagras 100 (tomado antes de las comidas absorbe la grasa de los alimentos bloqueando su asimilación) y el YNC-25, un producto natural compuesto por proteínas extraídas de la judía blanca que bloquea en un 66% la asimilación de las calorías procedentes de los hidratos de carbono.