La dieta que 'anima' tu líbido

Según el libro "Alimentos que curan", la líbido depende de la energía que retegan los riñones. Hay que ingerir alimentos que los tonifiquen.

Susana Fernández

La capacidad de excitar la líbido depende de la energía que retegan los riñones, de modo que si queremos potenciarla deberemos ingerir alimentos que los tonifiquen. La líbido puede bajar por exceso de cansancio o cuando el cuerpo se enfría demasiado debido a un exceso de frío externo, de baños, de alimentos o de bebidas heladas.

En la lista de la compra, que sepas que los alimentos crudos (ensaladas, fruta y zumos) y los lácteos (en especial los yogures, los helados y las bebidas frías, sobre todo los refrescos endulzados) drenan la líbido, tanto del hombre como de la mujer. Por el contrario, el marisco (cigalas, almejas, langosta, vieiras, ostras, navajas, mejillones, govantes, gambas...) y el pescado salvaje en general, la estimulan.

La canela también es un buen afrodisíaco, junto al jengibre, que como ayuda a hacer la digestión, consigue que tengamos más energía para usar con la líbido. Es facilitador, pero no produce el efecto tónico de riñón que produce la canela. Cocinar con algo de alcohol también ayuda.

Por lo que respecta a los cerales, el mijo es un excelente tonificante de la líbido; también ayudan la quinoa y el trigo serraceno. La avena también afecta al riñón, pero más lentamente. Va bien de fondo, para tener una buena energía sexual, porque da consistencia a los riñones (los nutre).

De entre las verduras, las mejores son las de raíz: zanahorias que dan fuerza a la parte inferior del cuerpo, cebollas, chirivías... Las nueces también son muy adecuadas para fortalecer los riñones, y por tanto, pueden ser tónicos de la líbido. Como condimentos, utiliza el romero, el eneldo, la nuez moscada, el comino y el ajo.

No podemos dejar de mencionar los pseudoafrodisíacos, como el chocolate, que es un desinhibidor. Produce una sensación de liberación que ayuda a que la energía circule más, y en un momento dado, moviliza el fuego renal y el hepático. En resumidas cuentas, aumenta la líbido (como el alcohol) pero resta resitencia y fuerza al acto sexual. También se citan como afrodisíacos los frutos secos (nuez, piñones tostados...) con miel; son grandes amplificadores de la energía de fondo que se renga, así si uno tiene sentimientos positivos, los aumentan, pero si hay represión emocional, también. Así que hay que tener cuidado.

Información extraída del libro "Alimentos que curan" (Ed. Oniro, 15,90 €) del Dro. Jorge Pérez-Calvo y Pilar Benítez.