romulof

Howard Gardner, padre de las inteligencias múltiples: “En los primeros años, los deberes no logran demasiados resultados”

España está a la cola de la UE en comprensión lectora. El célebre profesor Gardner pasó por el Congreso de Educación Lectora CIVEL y dejó enseñanzas para mejorarla, como poner menos deberes en la infancia –y que no se considere un castigo, sino una oportunidad–, promover un buen uso de la memoria e implementar sistemas de aprendizaje diversos para un alumnado también diverso en sus inteligencias.

 

Paka Díaz | Woman.es

Si alguien lee un texto pero no lo comprende, no del todo, con todos sus matices, es más que probable que el mundo que le rodea pase a ser una incógnita y, en una sociedad digitalizada, se pueda ser víctima de la manipulación. El Congreso de Educación Lectora CIVEL nació en 2011, precisamente, para promover la comprensión lectora. En su última edición, el pasado diciembre, el principal ponente fue el célebre Howard Gardner, quien habló sobre “los diferentes aspectos de la inteligencia lingüística en la actualidad, y cómo puede evolucionar en una era extremadamente digital”.

Codirector del Proyecto Zero en la Escuela Superior de Educación de Harvard, donde enseña Educación y Psicología, Howard Gardner también es profesor de Neurología en la Universidad de Boston y está considerado uno de los científicos más influyentes de las Ciencias Sociales. No en vano ganó el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2011.

Hace 40 años, Gardner revolucionó la educación y la psicología al crear la Teoría de las inteligencias múltiples. “Si hubiera una sola inteligencia, todos seríamos etiquetados de inteligentes, de estar en un nivel promedio o de ser tontos y eso sería trágico. Mi teoría reconoce muchas formas de ser inteligentes”, explica Gardner.

Pero su teoría no se limitaba a eso. Además, venía a decir que no solo se trata de que cada persona tenga diferentes inteligencias, sino que también aprende de manera diferente. Por eso, es fundamental que la educación no se centre en un solo estilo de aprendizaje, para que sigan la clase y aprendan el mayor número de estudiantes posible según sus diferentes formas de captar los contenidos.

“Comprender las ideas de la inteligencia múltiple permite a los profesores algo que es muy importante para la enseñanza, individualizar, personalizar la educación para cada estudiante y así pluralizar, al presentar contenidos importantes de formas diversas. Así que ‘mi teoría’ es un ‘win-win’ para la educación [todas las partes salen beneficiadas]”, subraya el influyente profesor.

Maria Ponomariova

En comprensión lectora

Según un informe de la OCDE de 2021, España es, por delante solo de Grecia e Irlanda, uno de los países de la Unión Europea donde menos se desarrolla la comprensión lectora de los alumnos de 15 a 27 años. Según un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), al terminar la educación obligatoria, los y las jóvenes españoles dejan de seguir aprendiendo. Así se paraliza el desarrollo de esta habilidad, clave para entender los textos escritos y poder participar en la sociedad y comprenderla, algo imprescindible para que la ciudadanía pueda ejercer todos sus derechos y deberes.

En un país hastiado de reformas educativas, donde todos los gobiernos sin excepción han dejado la suya, ninguna ha destacado por su eficacia. Por el contrario, España cuenta con uno de los porcentajes de abandono temprano de los estudios más altos de la UE, un 16%. También de jóvenes ‘ninis’, un 17%, que llegó hasta el 25% en plena pandemia, que ni estudian, ni trabajan, muchas veces debido a la alta tasa de paro juvenil, un 29,2%.

Por eso, serían fundamental aplicar la teoría de las inteligencias múltiples para promover la enseñanza de la comprensión lectora de forma que pudiera llegar a todo el alumnado ya que de ella se desprende que no se requiere necesariamente una desmedida inteligencia lingüística para comprender un texto. Aunque la comprensión lectora se entrena leyendo, existen otras formas de trabajarla, como ejercitar la atención y la memoria, sacar conclusiones... Otra forma muy eficaz de trabajarla es a través de la escritura creativa, escribir historias, adaptar cuentos. Incluso usando rompecabezas o juegos se puede mejorar.

No hay que olvidar que la lectura y la escritura son dos caras de una misma moneda, pero otro aspecto a tener en cuenta sería el pensamiento abstracto. Al explicar lo mismo de diferentes maneras, cada alumno puede aportar sus fortalezas y aprender de las de sus compañeros, lo que contribuye a superar las desigualdades que pudiera hablar en la clase.

zuperia

Memoria, deberes y otros mitos educativos

Aunque la memorización, basada en la repetición, tiene mala prensa, lo cierto es que a Gardner le parece una buena herramienta “que está bien entrenar, por ejemplo aprendiendo poemas y canciones”, señala, pero puntualiza que “no se debe penalizar a los alumnos si no tienen una buena memoria lingüística o musical. En ese caso deben de ser ayudados, de la manera que mejor funcione para ellos, para dominar esa materia”.

Sobre los deberes, uno de los clásicos de la educación española, el psicólogo señala que “hay muchas evidencias de que, en los primeros años escolares, lo deberes no logran demasiados resultados”. Por ello, considera que en las primeras etapas educativas “sería mejor ponerles a hacer trabajos supervisados, en solitario o en grupo. Luego, a medida que uno llega a la adolescencia, los deberes sí que son convenientes”. Pero, para que funcionen, advierte: “si cuando los estudiantes no hacen bien sus tareas se convierte en un motivo de preocupación, empezaran a considerar un castigo hacerlas, cuando más bien deberían verlas como una oportunidad para consolidar sus conocimientos y habilidades”.

Teorías avanzadas

Entre sus obras clave se encuentra “Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica” (Ediciones Paidós), el libro que mejor sintetiza su teoría, y entre sus últimas publicaciones destaca "La generación APP. Cómo los jóvenes gestionan su identidad, su privacidad y su imaginación en el mundo digital”, donde reflexiona junto a la educadora Katie Davis, sobre las consecuencias del buen uso de las nuevas tecnologías en las jóvenes generaciones.

Como siempre, Gardner se muestra sumamente avanzado y progresista. En lugar de ver la tecnología como un problema, considera las oportunidades que puede tener en los jóvenes de cara a desarrollar su potencial creativo, siempre que en lugar de ser ‘app dependiente’, se sea ‘app competente’. Todo un reto de cara a la inmersión tecnológica actual de los menores.

Conexión española

Por sus trabajos acerca de las inteligencias múltiples, el profesor Gardner recibió en 2011 el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, “por su compromiso social y ético con la mejora del sistema educativo, su apuesta por la excelencia, su relevante proyección internacional y su importante producción científica de la máxima calidad, con un amplio número de publicaciones traducidas a los principales idiomas”.

El relevante psicólogo lo recuerda como “una experiencia maravillosa”. Para recibirlo, viajó a España “con mi esposa, hija e hijo a España y pasé varios días recorriendo el país, reuniéndome con otros ganadores de premios y hablando con periodistas”, recuerda. Pero además le impresionó conocer a la Familia Real española. “¡Es algo que los estadounidenses muy pocas veces tenemos la oportunidad de hacer!”, admite y señala que le causaron muy buena impresión “el entonces príncipe Felipe y su joven familia, y la maravillosa Reina Sofía, quien se interesó mucho en cada uno de los ganadores de los premios”.

Además asistió complacido al concierto que dio otro de los ganadores, Leonard Cohen. “Como correspondía, cantó y recitó poemas, fue memorable”, cuenta. Pero, además, al conocer a los demás ganadores de los premios Príncipe de Asturias, Gardner se llevó una sorpresa: “Resultó que uno de ellos, Bill Drayton, ¡era amigo mío en la universidad!”, cuenta. Drayton, fundador y presidente de Ashoka, la asociación de emprendedores sociales más grande del mundo, obtuvo el galardón de Cooperación Internacional.

VectorMine

Y tú, ¿qué inteligencia tienes?

Cuando el psicólogo Howard Gardner desarrolló su teoría de las inteligencias múltiples, señaló que consistían en ocho tipos, que se han desarrollado hasta llegar a doce, todas importantes y cuya diversidad es imprescindible para el desarrollo de la humanidad.

La inteligencia lógica-matemática: hasta la fecha, es la que determina en su mayor medida nuestro cociente intelectual y la que más se evalúa en el sistema educativo. Con ella se desarrolla el conocimiento lógico, la capacidad para razonar y para resolver problemas.

La inteligencia lingüística: determina nuestra habilidad para dominar el lenguaje, aprender otros idiomas y la facilidad de comunicación, tanto verbal como no verbal. Típica de periodistas, políticos o escritores. Se puede favorecer su desarrollo a través de la lectura, pero también aprendiendo letras de canciones, por ejemplo.

La inteligencia corporal y cinestésica: supone la capacidad para dominar las habilidades motrices y deportivas, pero también el manejo de herramientas. Quienes la poseen aprenden mejor en movimiento y suelen destacar en escultura, deporte, cirugía o baile. Para desarrollarla son muy recomendables los juegos con rompecabezas, actividades de manipulación como modelado en arcilla o amasar pan, ejercicios físicos, teatro…

La inteligencia musical: se trata de la capacidad de apreciar y expresar formas musicales, pero también de la sensibilidad para captar los sonidos, sus ritmos y tonos. Escuchar música de forma consciente y analítica, traducir canciones y aprenderse sus letras, jugar a intentar reproducir sonidos son maneras estupendas de desarrollarla. Además de como músicos, quienes la poseen pueden ser excelentes ingenieros de sonido, Djs o directores de orquesta.

La inteligencia interpersonal: las personas que la poseen son capaces de empatizar con los demás, pero también desdramatizar y trabajar en equipo. Destacan en literatura, medicina, derecho o como emprendedores. La observación y la meditación, además de la escucha activa y el debate, ayudan a desarrollarla.

La inteligencia intrapersonal: quienes la poseen saben gestionar sus emociones, tienen una tendencia natural hacia la reflexión, la capacidad de autocrítica y la ética. Líderes empresariales, religiosos o políticos comparten este tipo de inteligencia, así como trabajadores y educadores sociales, piscólogos… Para desarrollarla, son muy recomendables las técnicas de ‘mindfulness’ y meditación, escribir un diario…

La inteligencia espacial: se trata de la habilidad para comprender y gestionar los espacios, para ‘verlos’ de forma abstracta y diseñarlos. El dibujo, los videojuegos o las fotografía ayudan a desarrollarla. Quienes destacan en ella suelen preferir las Artes plásticas, el Diseño, ingenierías como la Informática o la Arquitectura.

La inteligencia naturalista: esta fue la última que Gardner añadió y lo hizo porque la considera esencial para la supervivencia del ser humano. Se trata de la capacidad de relacionarse e interpretar el entorno y la naturaleza y se solapa con las inteligencias inteligencia lingüística, lógico-matemática y espacial. Se desarrolla con el contacto con la naturaleza, la observación y clasificación de especies o, también, de datos. Suele estar vinculada a la agricultura, la veterinaria, la biología, la meteorología o la antropología.

La inteligencia emocional: Sería una mezcla entre la interpersonal y la intrapersonal y se basa en la autoconciencia, el autocontrol, la automotivación y la empatía, combinadas con grandes habilidades sociales. Son perfiles muy adecuados para la psicología, la psicopedagogía y la educación social. La inteligencia existencial. Se considera el tipo de inteligencia menos común y se da en personas que tienen una gran facilidad para meditar y para comprender el mundo físico y psicológico, el sentido de la vida, el funcionamiento del cosmos y la condición humana. Se trata de personas muy válidas para la filosofía, la psicología, las ciencias políticas y la sociología.

La inteligencia creativa: Consiste en innovar, crear cosas nuevas y buscar soluciones. Cualquier profesión relacionada con el arte, el diseño y la computación podría valer. Desde luego es uno de los perfiles más adecuados para el actual mercado laboral, junto con la inteligencia colaborativa.

La inteligencia colaborativa: Se trata de la última en llegar y, por tanto, la menos estudiada aún. Es la capacidad para trabajar en equipo, organizar y promover la eficacia. Perfecta para gestores de proyectos o en diversas disciplinas como Sociología, Economía, Antropología, Periodismo o Ecología, y en general en el ámbito de la tecnología.