¿Harta de la operación bikini? ¡Llega la dieta ‘Beach Ready’ que es lo mismo pero en inglés, y se concentra en la etapa posvacaciones!

Si superaste la operación bikini y creías que esto se había finiquitado, lamentamos informarte de que la dieta Beach Ready te impondrá un nuevo reto: alargar la operación bikini más allá de la playa y las vacaciones. Se concentra en que mantengas ese peso ideal con el que los vaqueros te sientan fenomenal. De hecho el objetivo es que sigas usando esos vaqueros que solo te entran en verano durante todo el invierno.

Sí, ya sabemos que suena a utopía (quizás por eso el nombre en inglés).

La dieta Beach Ready empieza cuando aún estás en la playa y propone varios trucos para que no te desmelenes en el buffet del hotel o para que controles en las cenas. ¿Qué creías que estabas liberada? Pues no, recuerda que tienes un vaquero cuya vida debe extenderse más allá del chiringuito.

Por mucho que nos quieran disfrazar este nuevo régimen, ya os digo que consiste básicamente en seguir a dieta durante las vacaciones. Porque dice uno de sus defensores, el nutricionista Ian Marber “en cuanto aumentes la ingesta de esos alimentos que has estado evitando para llegar en buena forma a la playa el cuerpo se ajustará a la nueva dieta”. Léase: se volverá adicto a las grasas y carbohidratos y volverás a engordar, incluso puede ser que engordes muy rápido. ¿Te suene de algo eso de la operación rebote?

La dieta Beach Ready asegura el experto está diseñada para “gestionar el inevitable aumento de peso que se produce al estar inactivo y comiendo más de lo habitual”.

Estos son sus pasos básicos:

1. Come más proteínas

Incrementa las proteínas en tu dieta y acompáñalas de verduras y hortalizas hasta que te sientas lleno. Minimiza las grasas, y sobre todo abstente de probar bollos industriales y dulces en el desayuno. Sustitúyelos por más proteínas, por ejemplo, huevos, pavo o un yogurt con frutas frescas (sin azúcar, si es posible).

2. Sé rigurosa con los tentempiés vacacionales

Vete al supermercado más cercano y cárgate con frutos secos y frutas para picar entre horas. Son el aperitivo veraniego ideal porque liberan energía lentamente y aportan fibra. Mantente alejada de los picoteos de los bares y hoteles (si puedes).

3. Controla el alcohol (te recordamos que engorda)

No tienes que privarte de una caña fresquita pero al menos acompáñala de un picoteo sano y no de patatas fritas de bolsa. Si en la noche sueles tomarte dos copas intenta dejarla en una, o cámbiala por otra cerveza. La sangría y otras bebidas afrutadas no son una buena idea porque su contenido en azúcar suele ser muy alto.

4. Muévete un poquito

Da caminatas por la playa, juega a las palas, monta bicicleta. Nada. Que todo no sea el vuelta y vuelta encima de la toalla. Se trata de que la máquina de quemar calorías se mantenga activada.

5. Lleva tus snacks saludables contigo para cuando te entre hambre

En vacaciones en complicado mantener una agenda organizada, así que es probable que comas a deshora y te sorprendan ataques de hambre a destiempo, lo cual aumenta el riesgo de picar cualquier caso. Debes estar preparada para estar emergencia. Así evitarás comer dulces, galletas o cualquier otra cosa que podrás encontrar en las estaciones de servicio de la carretera o en el mismísimo mueble bar del hotel.