Elimina tu estrés

¿Cómo? Con la dieta de la serenidad. Un menú rico en antioxidantes y carbohidratos es la clave para perder peso sin que te oxiden los nervios.

Tareixa Enríquez

Bolso en mano, sales corriendo para no perder el metro o para coger el único y tan codiciado taxi libre que ahora pasa por la esquina. Seguro que las prisas ya han convertido el yogur que tomaste por la mañana en roquefort. Peor, se te juntaron las cosas y haces tres huecos ‘pequeñísimos’ en tu agenda del día para meter tres bocadillos. Tal vez trabajas sin pausa, a base de picoteo y cafés, para evitar el caos del tráfi co. Lo curioso es que, con tanto ajetreo, ¿cómo es que siguen sobrándote tres kilos? Claro, adelgazar o mantener la línea no es cuestión sólo de comer o no comer, sino también de vivir bien, tranquila, ya que así lo poco o lo mucho que se ingiere puede digerirse y metabolizarse para que cumpla su función. Y el estrés es un enemigo declarado. Además, los estados de tensión y ansiedad aceleran el proceso oxidativo del organismo (aumentan los niveles de radicales libres, unas sustancias que destruyen las defensas inmunológicas, afectando directamente las funciones del aparato digestivo); dicho en otras palabras, aparecen las arrugas, las canas, la grasa localizada... La propuesta: atacar por dentro con la dieta, con placer y con mucha serenidad.

ALIMENTOS CLAVE
La dieta tiene que ser rica en hidratos de carbono complejos, fibra, aminoácidos como la tirosina y el triptófano, vitaminas C, E y neuroprotectoras (B1, B6), complejo B, minerales antioxidantes, ácidos grasos y mucha agua. Toma nota de lo que debes comer, moderar o prescindir:
-Tres días a la semana carnes y pescados cocinados a la plancha o al vapor.
-Dos litros diarios de agua.
-Ensaladas, verduras cocidas y frutas enteras o en zumo, a diario.
-Dos días a la semana legumbres secas combinadas con los cereales (sustituyendo a carnes y pescados).
-Disminuye el consumo de café, té negro, bebidas alcohólicas, tabaco, sal y azúcar.
-Evita las bebidas de cola, el chocolate, los fritos, las carnes rojas, las comidas picantes, las grasas saturadas, los lácteos enteros y las harinas refinadas.

RELAX... EN CÁPSULAS
Los bebés son capaces de transformar las proteínas de la leche que maman en minoácidos de efecto calmante. El conjunto de esas sustancias aisladas se llama lactium. Los adultos no puede producirlo, pero pueden tomar un complemento
dietético obtenido a partir de las proteínas de la leche de vaca. Es muy efectivo para aliviar los síntomas del estrés y para seguir una dieta de control de peso. Puedes encontrar lactium en un producto llamado Dormisán que se vende en las tiendas de dietética (16 €). Toma dos comprimidos al día: con el desayuno y con la cena.

QUE NO TE FALTEN LAS NUECES DE BRASIL
Los frutos secos son excelentes complementos de cualquier dieta, siempre en porciones que no sobrepasen el volumen de un puño cerrado. Pero en la dieta de la serenidad van de maravilla los coquitos de Brasil (o almendra amazónica). Son una fuente natural de selenio y vitamina E, dos poderosos antioxidantes que hacen frente a la proliferación de radicales libres y previenen la oxidación del organismo. Y ricos en magnesio, fósforo y zinc. Ya sabes qué será tu merienda...

LOS EXTRAS DE LA SERENIDAD
Cuando el estrés se vuelve crónico, la salud y la silueta pueden peligrar: se debilita el sistema inmunológico y se provoca un aumento de las necesidades nutricionales. Es un círculo vicioso: comemos más para tapar la ansiedad y luego la subida de peso nos produce más estrés. Por ello es esencial complementar la dieta con suplementos extras.
-TRIPTÓFANO: Un aminoácido natural, presente en leche, nueces y cereales, precursor de la serotonina –inductora de la melatonina–, una hormona que genera bienestar. Es útil para evitar la ansiedad que induce a comer más. Toma a diario: 2 cápsulas antes de la comida y de la cena. Prueba: cápsulas de triptófano y vitamina B6 Dietabelt. En herbodietéticas.
-QUELATO DE MAGNESIO Y DE CALCIO:
El primero es el mineral antiestrés (interviene en la producción de serotonina) y el calcio en la transmisión de los impulsos nerviosos como relajante. Tómalos juntos. Combina a diario: de 3 a 6 comprimidos de quelato de magnesio y de 2 a 4 comprimidos de quelato de calcio.
-ANTIOXIDANTES.El estrés físico y emocional aumentan la producción de radicales libres. Para neutralizar su efecto oxidativo debes tomar antioxidantes como vitaminas E, C, A y los betacarotenos, los minerales selenio, cinc y las enzimas glutation y S.O.D. (superóxido dismutasa). Prueba con: Antiox de Santiveri, 2 cápsulas antes desayunar y 2 antes de cenar.

LA CESTA DE LA COMPRA
De acuerdo con los grupos de nutrientes necesarios para combatir el estrés, estos deben ser los alimentos fundamentales de tu despensa:
-Todos los cereales y sus derivados integrales: arroz, cuscús, mijo o quínoa.
-Aceite de oliva.
-Leche de soja.
-Cereales integrales del desayuno, muesli.

-Legumbres secas (soja, lentejas, judías).
-Frutos secos.
-Frutas frescas de temporada.

_Verduras frescas (sobre todo las de hojas verdes).
-Pan, tostadas, galletas y biscotes integrales.
-Un poco de carne blanca y más de pescado (azul).
-Yogur y queso fresco desnatados.
-Mermeladas sin azúcar añadido.
-Tortitas de arroz o de maíz.
-Infusiones (té rojo, verde o blanco, melisa, tila, valeriana).
-Mucha agua.
CÁLMATE CON AVENA
Inclúyela en tus menús, pues contiene vitaminas del grupo B, lecitina, enzimas, minerales, oligoelementos y la avenina, un alcaloide tranquilizante del sistema nervioso.
Tómala en sopas, cremas, y en el desayuno, sustituyendo a los cereales. Hay que hervir los copos previamente en agua con una rama de canela, colar y combinar con leche de vaca, de soja o con yogur. Siempre se debe tomar cocida para que no resulte indigesta.

A LA HORA DE COMER
Estos tres gestos te pueden ayudar: Huye de las comidas de trabajo y de los restaurantes ruidosos: acudir a ellos estresada y preocupada te pondrá más nerviosa
y te incitará a ingerir más. No comas de pie, mientras haces otra cosa o ves la televisión, y olvídate del ordenador. Si te concentras sólo en ella, la comida tendrá un efecto calmante. Siempre que sea posible, no comas sola, en compañía se disfruta más.

INFUSIONES TRANQUILAS
El equilibrio perdido se puede recuperar con una infusión de plantas tranquilizantes.
El mismo ritual de prepararlo ya es en sí apaciguador. Elige una o dos, según tus necesidades:
-Espino blanco: actúa como sedante del sistema nervioso simpático. Es muy útil contra el nerviosismo crónico.
-Azahar: es un sedante natural suave, eficaz en casos de irritabilidad o nerviosismo. Ayuda a conciliar el sueño.
-Pasiflora: con efecto tranquilizante, relaja la musculatura.
-Valeriana: especialmente indicada cuando el estrés provoca insomnio.
-Tila: calmante y digestiva. Te ayudará a dormir bien sin morirte de hambre.

ALIMENTOS CLAVE
La dieta tiene que ser rica
en hidratos de carbono
complejos, fibra, aminoá-
cidos como la tirosina y el
triptófano, vitaminas C, E y
neuroprotectoras (B1, B6), complejo B, minerales an-
tioxidantes, ácidos grasos
y mucha agua. Toma nota
de lo que debes comer, moderar o prescindir:
Tres días a la semana car-
nes y pescados cocinados
a la plancha o al vapor.
Dos litros diarios de agua.
Ensaladas, verduras co-
cidas y frutas enteras o en
zumo, a diario.
Dos días a la semana le-
gumbres secas combinadas
con los cereales (sustituyen-
do a carnes y pescados).
Disminuye el consumo de
café, té negro, bebidas alco-
hólicas, tabaco, sal y azúcar.
Evita las bebidas de cola, el chocolate, los fritos, las
carnes rojas, las comidas
picantes, las grasas satura-
das, los lácteos enteros y las
harinas refinadas.

RELAX... EN CÁPSULAS
Los bebés son capaces de transformar las proteínas de la leche que maman en aminoácidos de efecto calmante.
El conjunto de esas sustancias aisladas se llama lactium. Los adultos no puede producirlo, pero pueden tomar un complemento
dietético obtenido a partir de las proteínas de la leche de vaca. Es muy efectivo para aliviar los síntomas del estrés y para seguir una dieta de control de peso. Puedes encontrar lactium en un producto llamado Dormisán que se vende en las tiendas de dietética (16 €). Toma dos comprimidos al día: con el desayuno y con la cena.

Que no te falten las nueces de Brasil
Los frutos secos son excelentes complementos de cualquier dieta, siempre en porciones que no sobrepasen el volumen de un puño cerrado. Pero en la dieta de la serenidad van de maravilla los coquitos de Brasil (o almendra amazónica). Son una fuente natural de selenio y vitamina E, dos poderosos antioxidantes que hacen frente a la proliferación de radicales libres y previenen la oxidación del organismo. Y ricos en magnesio, fósforo y zinc. Ya sabes qué será tu merienda...

LOS EXTRAS DE LA SERENIDAD
Cuando el estrés se vuelve crónico, la salud y la silueta pueden peligrar: se debilita el sistema inmunológico y se provoca un aumento de las necesidades nutricionales.
Es un círculo vicioso: comemos más para tapar la ansiedad y luego la subida de peso nos produce más estrés. Por ello es esencial complementar la dieta con suplementos extras.

-TRIPTÓFANO: Un aminoácido natural, presente en leche, nueces y cereales, precursor de la serotonina –inductora de la melatonina–, una hormona que genera bienestar. Es útil para evitar la ansiedad que induce a comer más. Toma a diario: 2 cápsulas antes de la comida y de la cena. Prueba: cápsulas de triptófano y vitamina B6 Dietabelt.
En herbodietéticas.

-QUELATO DE MAGNESIO Y DE CALCIO:
El primero es el mineral antiestrés (interviene en la producción de serotonina) y el calcio en la transmisión de los impulsos nerviosos como relajante. Tómalos juntos.
Combina a diario: de 3 a 6 comprimidos de quelato de magnesio y de 2 a 4 comprimidos
de quelato de calcio.

ANTIOXIDANTES.El estrés físico y emocional aumentan la producción de radicales libres. Para neutralizar su efecto oxidativo debes tomar antioxidantes como vitaminas E, C, A y los betacarotenos, los minerales selenio, cinc y las enzimas glutation y S.O.D. (superóxido dismutasa). Prueba con: Antiox de Santiveri, 2 cápsulas antes desayunar y 2 antes de cenar.

LA CESTA DE LA COMPRA
De acuerdo con los grupos de nutrientes necesarios para combatir
el estrés, estos deben ser los alimentos
fundamentales de tu despensa: Todos los cereales y sus derivados integrales:
arroz, cuscús, mijo o quínoa. Aceite de oliva. Leche de soja. Cereales integrales del desayuno, muesli. Legumbres secas (soja, lentejas, judías). Frutos secos. Frutas frescas de temporada. Verduras frescas (sobre todo las de hojas verdes). Pan, tostadas, galletas y biscotes integrales. Un poco de carne blanca y más de pescado (azul). Yogur y queso fresco
desnatados. Mermeladas sin azúcar añadido. Tortitas de arroz
o de maíz. Infusiones (té rojo, verde o blanco, melisa,
tila, valeriana). Mucha agua.

CÁLMATE CON AVENA
Inclúyela en tus menús, pues contiene vitaminas del grupo B, lecitina, enzimas, minerales, oligoelementos y la avenina, un alcaloide tranquilizante del sistema nervioso.
Tómala en sopas, cremas, y en el desayuno, sustituyendo a los cereales. Hay que hervir los copos previamente en agua con una rama de canela, colar y combinar con leche de vaca, de soja o con yogur. Siempre se debe tomar cocida para que no resulte indigesta.

A LA HORA DE COMER
Estos tres gestos te pueden ayudar: Huye de las comidas de trabajo y de los restaurantes ruidosos: acudir a ellos estresada y preocupada te pondrá más nerviosa
y te incitará a ingerir más. No comas de pie, mientras haces otra cosa o ves la televisión, y olvídate del ordenador. Si te concentras sólo en ella, la comida tendrá un efecto calmante. Siempre que sea posible, no comas sola, en compañía se disfruta más.

INFUSIONES TRANQUILAS
El equilibrio perdido se puede recuperar con una infusión de plantas tranquilizantes.
El mismo ritual de prepararlo ya es en sí apaciguador.
Elige una o dos, según tus necesidades:

-Espino blanco: actúa como sedante del sistema nervioso simpático. Es muy útil contra el nerviosismo crónico.
-Azahar: es un sedante natural suave, eficaz en casos de irritabilidad o nerviosismo. Ayuda a conciliar el sueño.
-Pasiflora: con efecto tranquilizante, relaja la musculatura.
-Valeriana: especialmente indicada cuando el estrés provoca insomnio.
-Tila: calmante y digestiva. Te ayudará a dormir bien sin morirte de hambre.