La directora del CNIO en el local de la calle Arenal, 14 de Madrid. | E.A.

María Blasco y la lotería del cáncer: a una de cada tres personas le tocará

En el Día Mundial contra el Cáncer, la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, María Blasco, lanza este demoledor mensaje para concienciar y apoyar la investigación.

 

Ester Aguado

Debido al envejecimiento de la población, aumentarán los casos de la enfermedad en los próximos años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que si en 2020 había más de 19,3 millones de personas en todo el mundo a las que se diagnosticó cáncer, en 2040 esa cifra puede ascender hasta los 28,9 millones de personas.

“Es muy probable que os toque la lotería en los próximos años, pero no es la que os esperáis. La lotería a la que me refiero es el cáncer. Una de cada tres personas vamos a desarrollar uno”, explica Blasco en la campaña que el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) acaba de poner en marcha hoy, abriendo una administración de 'desafortunada' lotería en la calle Arenal de Madrid, donde se pueden conseguir unos 'rasca y gana'. En el contexto del Día Mundial del Cáncer y con mensajes como "Te puede cambiar la vida" o "A uno de cada tres, le toca fijo", el CNIO explica una enfermedad que ya es la segunda causa de muerte en España y la necesidad de recaudar fondos.

¿Por qué esta dura campaña ahora?

Queremos que la gente sepa de la importancia de la investigación en cáncer para lograr tratamientos específicos contra cada tumor. El cáncer es la segunda causa de muerte en la población española: una de cada tres personas tendremos un cáncer a lo largo de nuestra vida. Hay que visibilizar que la investigación es clave para hallar la cura.

¿Y qué podemos hacer nosotros?

Apoyar al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO): aquí investigamos para desarrollar nuevos tratamientos. Somos uno de los primeros y más reputados centros de investigación del cáncer del mundo -en 2020 obtuvo, por tercera vez consecutiva, la acreditación de Centro de Excelencia Severo Ochoa- y las donaciones lo que permiten es traer talento investigador a nuestra institución. De esta forma, nuestro equipo investigador sigue creciendo para combatir esta lotería que nos puede tocar a todos. Contamos con la iniciativa 'Amigos/as del CNIO', dirigida a las personas que quieran donar fondos, destinados directamente a la contratación de jóvenes investigadores del centro que abran nuevas líneas con las que comprender, diagnosticar y abordar el cáncer de manera eficaz.

Los rasca y gana de la campaña del CNIO. | CNIO

Hay un montón de marcas de moda y belleza que, cuando llega el Día del Cáncer de Mama (1 octubre), hacen campañas de donación, ¿esa ayuda llega?

Claro, los amigos del CNIO nos han permitido contratar a 28 personas de todo el mundo para ofrecer soluciones de cánceres que hoy en día, aún no sabemos cómo curar. Por supuesto que ayuda.

¿Cuáles son los cánceres más peligrosos, rápidos e invasivos?

No todo el cáncer, quizá el suceso más peligroso asociado al él es la metástasis. Incluso cuando eliminamos el tumor principal, algunas de sus células han podido ya anidar en otros tejidos reproduciendo el tumor, que es lo que llamamos metástasis. La cerebral, en concreto, es una de las más peligrosas. Nosotros estamos investigándola para que, en un futuro no muy lejano, haya tratamientos que impidan que el tumor vuelva a aparecer una vez que ha sido eliminado.

¿Liderar te ha alejado de la investigación?

No, yo todavía sigo en ello con mi grupo de investigación. De hecho, en los centros de élite del mundo, los directores y directoras siguen haciéndolo, porque es la única manera de llevar un centro de investigación a buen puerto, hay que estar dentro y encima.

Llevas 10 años al frente del CNIO, ¿qué ha sido lo mejor y lo peor?

Lo mejor, lograr que el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas sea uno de los mejores del mundo: somos líderes en trasladar nuestras investigaciones a aplicaciones: hemos hecho muchos acuerdos con industrias farmaceuticas, se han generado nuevas compañías y tenemos un volumen de ventas importante. Lo peor ha sido cuando ha habido recortes, cuando hemos tenido que buscar fondos... por eso es tan importante que nos apoyen los ciudadanos en la investigación contra el cáncer.

El local del CNIO en la calle Arenal de Madrid, montado para esta campaña. | E.A.

¿Se nos va mucho talento fuera del país en la investigación contra el cáncer? Tú estuviste en Estados Unidos (Harbor Laboratory de Nueva York), pero volviste...

El importante que el talento se mueva, se forme, pero también es importante que vuelva y no sólo el español, si no el internacional. Es esencial atraer talento. Y la iniciativa amigos y amigas del CNIO, que se financia gracias a las donaciones de los ciudadanos, va precisamente encauzada a atraer talento de vuelta a nuestro país. Tenemos financiación privada -como ciudadanos anónimos, instituciones privadas y los propios investigadores que consiguen fondos públicos compitiendo por proyectos- y pública, que son ambas del 50% del presupuesto. 

¿Cuál ha sido la mayor satisfacción de tu carrera, cuando lograste aislar el gen de la telomerasa?

Entender el papel de un proceso molecular, esencial para la vida en el cáncer y el envejecimiento. Y la satisfacción futura sería que lo pudiéramos aplicar para curar enfermedades como el cáncer o aquellas relacionadas con el envejecimiento, ya que tiene que ver con ambos lo que yo investigo. El año pasado se generó un 'startup' del CNIO,  Telomere Therapeutics y que va a llevar el medicamento que hemos generado al tratamiento de enfermedades degenerativas como la fibrosis pulmonar y que podamos acabar con una enfermedad que hasta ahora era incurable.

¿Lo has tenido más difícil en tu carrera por el hecho de ser mujer?

La investigación es una carrera que realmente está basada en méritos y como mujer puedes progresar muy alto, pero es verdad que los puestos directivos, que no son por oposición pública, aún hay menos mujeres que hombres. Y es importante visibilizarlas, animarlas, auparlas, para que más mujeres estén en estos puestos de responsabilidad, no ya en dirección de laboratorios, si no en dirección de un centro de investigación, porque la visión de las mujeres también tiene que formar parte de la visión de una sociedad.

¿Qué te queda por conseguir? 

Me gustaría llevar las investigaciones, las propias y las del CNIO a tratamiento de pacientes. Y cada día estamos más cerca.

¿Has  qué punto fueron Margaritas Salas y Carol Greider (Nobel de Medicina y su jefa en Nueva York) importantes en tu carrera?

Fundadamentales, han sido mis mentoras, me he formado con ellas: han sido mujeres fuertes que me han enseñado que como mujer puedo llegar a donde quiera. Pude dirigir mi propio grupo, primero, y después un gran centro como el CNIO y eso lo he visto en ellas, como modelos, que han conseguido todo lo que se han propuesto. En el CNIO, el 70% somos mujeres, pero a nivel de director@s de investigación, sólo son un 35%. Cada vez hay más mujeres, porque implementamos políticas para aumentar el número de ellas en los puestos de dirección de laboratorios.

¿Qué hace María cuando no trabaja?

Disfrutar de mi familia y de mis amigos, de la vida. Me encanta hacer deporte, pasear por la naturaleza, el cine, la música... soy bastante normal fuera del laboratorio (risas).