¿Amiga o enemiga de la báscula?

Si la mayoría de tus respuestas son A, enhorabuena, eres una cómplice de tu báscula. Si la mayoría de tus respuestas son del tipo B, debes tener cuidado con tu actitud hacia tu peso y a la comida. Si obtienes más respuestas C, tómate muy en serio tu dieta (supervisada), conoce tus puntos débiles y síguela a rajatabla.

Tareixa Enríquez

1. Te subes a la báscula casi a diario porque:
A. Así controlo mi peso.
B. Estoy obsesionada con adelgazar.
C. Siento que todo lo que como me engorda.

2. Casi nunca te subes a la báscula porque:
A. Me veo y me siento bien conmigo misma.
B. Tengo miedo a haber subido de peso.
C. Creo que nunca podré adelgazar.

3. ¿Planificas habitualmente la lista de lo que vas a comprar?
A. Siempre. No me salgo en ningún producto.
B. A veces sí, pero no siempre la sigo a rajatabla, porque no puedo vivir sin ‘caprichos’.
C. No, me dejo guiar por lo que voy viendo.

4. ¿Tu pareja te suele acompañar en tu dieta?
A. Sí, y a los dos nos va bien.
B. A veces, sobre todo si preparo un menú ligero pero que tiene alimentos más sabrosos.
C. Es muy tradicional con la comida y no hace dieta. Y la verdad, me tienta mucho su menú.

5. ¿Te obsesionan las calorías?
A. No, he aprendido a combinarlas y ya no son un problema.
B. Un poco, la verdad, pero cuando me paso de la raya, compenso comiendo más verduras.
C. Sí, y además justamente me gustan los alimentos más calóricos.

6. ¿Tienes ansiedad cuando haces dieta?
A. No, y si tengo un rato más ansioso me doy un minuto para reflexionar y me tranquilizo.
B. Solo cuando estoy muy estresada, mi mejor escape es comer.
C. Entro constantemente en crisis emocionales, y más si aumento de peso.

7. ¿Te tortura el hecho de no ir al gimnasio?
A. No, siempre me doy tiempo para darme un paseo de media hora a buen ritmo.
B. Aunque mantenga mi peso, si no hago ejercicio me siento más gorda.
C. Me deprime no poder ir nunca al gimnasio.

8. ¿Cuál crees que es tu mejor cómplice a la hora de enfrentarte a tu báscula?
A. Disfrutar de un plan nutricional que se adapte a mis necesidades y a mis gustos.
B. Cumplir con unas pautas dietéticas, aunque me cueste y no me guste.
C. Comer lo menos que pueda para ingerir el mínimo de calorías, y hacer más ejercicio.