Ácido hialurónico: lo que todas se ponen

Es el ingrediente estrella de la belleza: revitaliza la piel, rellena labios, levanta pómulos, borra arrugas... Descubre todas sus posibilidades.

Marta Bonilla

Seguro que has oído hablar del ácido hialurónico (AH), pues se ha convertido en el ingrediente omnipresente en la cosmética y, sobre todo, en la medicina estética. Revitaliza e hidrata en profundidad, es el relleno facial para pómulos, labios y arrugas más seguro y utilizado del mercado, permite remodelar glúteos y pantorrillas, aumentar una talla de pecho ¡sin cirugía! y está cada vez en más formulaciones de cosméticos y maquillajes... ¿Todo con una misma sustancia? Sí, aunque con una formulación química diferente en función del resultado que se busque.

¿Qué es el AH?
Se trata de un componente presente de forma natural en nuestro organismo, sobre todo en la piel, que aporta elasticidad e hidratación. Con el tiempo disminuye su cantidad y actividad, lo que hace que la tez pierda vitalidad y volumen. De ahí la importancia de reponerlo con una fórmula de laboratorio: «Cuando comenzó a usarse, hace más de una década, se extraía de tejidos animales tan pintorescos como la cresta de gallo, que requería test de alergia, pero ahora se inyecta un gel de origen biológico reabsorbible –su efecto dura entre 8 y 12 meses– y sin riesgo de reacciones, lo que garantiza una perfecta seguridad», dice el Dr. Ricardo Ruiz, jefe de Dermatología de la clínica Ruber. La rápida evolución de la tecnología en estos años ha dado lugar a diferentes tipos de AH: «El tamaño de las partículas y la densidad del gel determina las diferentes funciones del AH: en su textura fluida se difunde fácilmente al inyectarlo en la piel y la revitaliza. A medida que aumenta la densidad, actúa como material de relleno de líneas de edad , labios, pómulos... hasta las remodelaciones corporales. De ahí la importancia de utilizar el AH adecuado a cada necesidad», comenta el Dr. Ruiz.

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