3 motivos por los que cotillear es bueno para la salud

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Está mal visto, pero es intrínseco a la naturaleza humana. Entonces, ¿qué hacemos con el cotilleo? Pues, si hacemos caso a lo que señalan unos psicólogos evolucionistas, su práctica no solo no es mala sino que es recomendable.

Estos son los motivos (para autoconvencerte y convencer a otros, sobre todo) por los que no debes dejar de lado el cotilleo:

1. La vida social prolonga la vida

Lo anunció el profesor de psicología evolucionista en Oxford, Robin Dunbar, hace unos días en un festival científico: "Si hay algo importante que prevendrá tu muerte es el tamaño de tu red de contactos. Tiene un efecto más importante que cualquier otra cosa, salvo dejar de fumar. Tu red social tiene un gran impacto en tu felicidad y bienestar." Para ello se basó en un estudio que analizaba a pacientes de cirugías cardíacas y los riesgos de sufrir un infarto tiempo después de la intervención... El mejor predictor de buena salud era la calidad de su vida social (por encima de peso o la medicación recetada). Lo mismo ocurría con madres de bebés recién nacido: cuanto más contactaban con familiares y amigos, menor incidencia de enfermedades.

2. El cotilleo fomenta las relaciones sociales

Porque, tal y como explicó la doctor a Jennifer Cole, del Departmento de Piscología de la Universidad de Manchester en el mismo encuentro, cuando cotilleamos, "sabemos que estamos violando la privacidad de otro y rompe reglas sociales sobre educación. Pero si alguien no cotillea nada en absoluto, no nos gusta, sospechamos."

3. Porque aquél que se encarga de saberlo todo de todos funciona como engranaje

Y esto ocurre en círculos sociales y familiares: aquél que se encarga de transmitir información sobre nacimientos, enfermedades o compromisos, entre otros, cumple la función de mantener el grupo unido.

Sin embargo, para que sus beneficios sean reales, el cotilleo debe ser sano, hacerse bien y no con oscuras intenciones: no hay que sacar provecho. "Cotillear proporciona un nivel de poder, pero es frágil," explica Donbar. "Si te ganas una reputación de alguien que cotillea negativamente, te conviertes en alguien en quien no confiar para contarle las cosas."

La tarea, en definitiva, parece más sencilla de lo que es: "Es un juego de póker complejo," explica el psicólogo. "Funciona porque tú sabes algo que otro no sabe. Puede tener un efecto positivo, pero si se va demasiado lejos la reputación del cotilla puede estar en peligro. Juegas tus cartas lo más fuerte que puedes. Intenta equilibrar, reforzar y mantener, como le haces el mantenimiento a un coche. Comparte jugosos detalles pero no te pases."