Jordi Boixareu

Primera jornada de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW): Sin igualdad no hay democracia, ni paz, ni justicia, ni progreso

La segunda edición de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW), que se celebra el 8, 9 y 10 de marzo, pone el acento en la necesidad de pasar a la acción para acelerar el avance en igualdad en todos los ámbitos.

Woman.es para Consorci Zona Franca Barcelona

En este Día de la Mujer, el contexto internacional exige alzar la voz, y el recuerdo a las víctimas de la guerra y el apoyo a las mujeres ucranianas ha sido el punto de partida de la sesión inaugural de la la Barcelona Woman Acceleration Week. La desigualdad de género afecta a todos los países pero en los territorios en guerra se incrementa la vulnerabilidad y la desprotección de las mujeres. Así lo han querido destacar todos los participantes en esta sesión inaugural: Pere Navarro, delegado Especial del Estado, Zona Franca de Barcelona; José Luis Bonet, presidente de la Fundación INCYDE y Cámara de Comercio de España; Laura Pérez, teniente de Alcaldía de Derechos Sociales, Justicia Global, Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona; y Maria Eugenia Gay, delegada del Gobierno en Cataluña del Gobierno de España, han puesto en marcha la segunda edición de este evento señalando las grandes líneas del camino hacia la igualdad que todavía tenemos por delante. 

En esta primeras intervenciones se ha dejado patente que la colaboración público-privada y la sintonía de administraciones y empresas es imprescindible para abordar todo lo que aún queda por hacer: la brecha de género (que sigue siendo del 20%), el reparto equitativo de los cuidados, el acceso a los puestos de responsabilidad, los conocidos techos de cristal y suelo pegajoso que hace que las bases de cualquier profesión pero su presencia disminuya a medida que se asciende en la escala de las responsabilidades.… “Sin igualdad no hay democracia, sin igualdad no hay justicia y sin igualdad no hay ni habrá progreso”, concluía Maria Eugènia Gay.

Con ese lema por bandera y con objetivo de acelerar y dinamizar la igualdad de género nacía este evento organizado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y la Fundación Incyde de las Cámaras de Comercio españolas. El BWAW, consolidado ya en su segundo año como un referente, se enmarca en la estrategia global del Consorci de la Zona Franca de Barcelona para implementar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas en el ámbito industrial y empresarial. En este sentido, la entidad ha querido impulsar un encuentro centrado en el objetivo número 5, la igualdad de género.

Mujeres que envejecen, mujeres invisibles

Josep Maria Martorell, Sara Berbel e Iñaki Ortega (en pantalla), en el debate "Edadismo, a partir de los 45, ¿qué?" | MARC ENSENYAT

La agenda del día comenzaba poniendo sobre la mesa un debate en torno al ‘edadismo’, un término que el diccionario no recoge, pero que, tal y como recordaba David Roch, profesor asistente de la Universidad Pontificia de Comillas, fue acuñado por el psiquiatra neoyorquino Robert Butler para definir “la discriminación que sufren las personas a causa de su edad y que se puede añadir a otros ismos (sexismo, racismo…) y tener un efecto multiplicador”

En esa misma dirección apuntaba Sara Berbel: “En el caso de ser mujer se pronuncia más esta dificultad porque se suma a otras discriminaciones que ya arrastramos históricamente. En muchas empresas, los CV de mujeres de esa edad ni se miran. Ese es el motivo de que existan tantas emprendedoras y autónomas, porque acceder a un empleo es imposible, el paro de larga duración se multiplica, lo que conduce a la pobreza (3 de cada 5 personas en situación de pobreza son mujeres) y con ella aumentan las situaciones de vulnerabilidad y violencia”.

Berbel hacía también hincapié en el mito de la eterna juventud o esa obligación que se impone a las mujeres de mantenerse jóvenes y bellas eternamente, idependientemente de la edad. “Es una utopía imposible que nos tiene a las mujeres en constante lucha contra nuestro cuerpo y nos aboca a un grave déficit de autoestima”. Recordaba la experta otro episodio tristemente famoso: el que protagonizó Rush Limbaugh, locutor de radio estadounidense y comentarista político conservador (68 años en aquel momento, para más señas) que, durante la pugna entre Hilary Clinton y Donald Trump por la presidencia de EE.UU., les soltó a sus millones de oyentes un motivo insólito para no votarla a ella: “¿Pero de verdad a alguien le apetece ver, cada día, envejecer en directo a una mujer?”.

Entre las herramientas para abordar esta discriminación por motivo de edad se citó la necesidad de fomentar la plantillas y las relaciones intergeneracionales en todos los ámbitos, superar la visión catastrofista del reto demográfico y valorarlo, muy al contrario, por las grandes oportunidades de crecimiento y de riqueza que implica. 

La potente herramienta de la educación

Blanca Sorigué, directora general de Zona Franca de Barcelona, Eugenia Bieto, Cristina Fabregat, Josep Maria Martorell y Carolina Pecharromán, moderadora y ponentes de la mesa redonda sobre "Proyectos educativos en igualdad de género" | MARC ENSENYAT

Otra de las herramientas, la más esencial, es la educación. Blanca Sorigué, Directora General de Zona Franca Barcelona, actuó como moderadora del debate en torno a los proyectos educativos en igualdad de género. “Un niño, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar el mundo. La educación es la única solución”, Eugenia Bieto, directora de ESADE Woman Iniciative, citaba a Malala Yousafzai, Nobel de la Paz, una frase que “nos da la medida de la potencia de la educación como elemento transformador". Desde los parvularios a las universidades y también todo lo que viene después. “En las escuelas de negocios estamos formando a los líderes del futuro, a las personas que tomarán las decisiones y estas decisiones no pueden ser neutras, sino que han de tener en cuenta la perspectiva de genero. Esto no se improvisa, tenemos que hacer un esfuerzo consciente”.

La gestión empresarial muestra la misma dinámica que el ámbito de la ciencia: paridad en las aulas universitarias (con diferencias y la salvedad de las carreras STEM) que se va diluyendo a medida que se avanza en la trayectoria profesional. “Lo que pasa siempre, mires el área de conocimiento que mires, es el efecto tijera: el porcentaje de mujeres va cayendo hacia el final de la carrera científica, donde los resultados son espectaculares en sentido negativo. No hay un una sola universidad en España que tenga un porcentaje de catedráticas mayor del 30% y algunas no llegan ni al 10”, señalaba Josep Maria Martorell, Director Asociado de Barcelona Supercomputing Centre.

¿Cómo se puede revertir esta tendencia? Con intencionalidad, con planes específicos, con programas de mentoring que ayuden a impulsar a las mujeres dentro de las empresas e instituciones, dando  visibilidad a las mujeres en puestos de decisión, y dándoles voz en los medios de comunicación. “Las mujeres que aparecen son víctimas o modelos. El sexo débil o el bello sexo. Pero también tienen que aparecer como expertas en todos los diferentes sectores. Tiene que haber paridad, por ejemplo, en las tertulias de opinión porque así el publico ve que las opiniones de autoridad proceden de mujeres u hombres”, reivindicaba Carolina Pecharromán, editora de Igualdad de TVE. Es, en definitiva, una responsabilidad de todos acabar con los estereotipos, no dejarse arrastrar por la inercia y ser proactivos. “Hemos mejorado mucho con el tiempo, es cierto, pero solo el tiempo no será la solución. No llegaremos a la igualdad plena si no hay políticas activas que incidan en ese punto. Basta de excusas. Ya no hay excusas para no hacerlo todo con persperctiva de genero”, decía para poner punto y final a este debate Josep Maria Martorell. 

La igualdad más allá de las fronteras de Occidente

Xavier Mas de Xaxàs (moderador) y Lurdes Vidal en el debate sobre "La situación de la mujer más allá de Occidente". En la pantalla: Nasara Cabrera, María Neira e Inmaculada Riera. | MARC ENSENYAT

En su vocación por abordar los retos de la igualdad desde distintas perspectivas, BWAW ponía el foco de la última mesa redonda del día en la situación de la mujer más allá de Occidente, donde el reto de la igualdad es mayúsculo. El debate se centró pronto en la interculturalidad y la necesidad de ir más allá de los tópicos y las ideas preconcebidas. “El feminismo no es exclusivo de las sociedades occidentales. Tiene también una larga trayectoria en los países árabes. Las mujeres han estando en primera línea en las revueltas y las revoluciones en esta parte del mundo. En los movimientos sociales y en la acción civil hay gran presencia de mujeres”, apuntaba Lourdes Vidal, directora del Área de Mundo Árabe e Islámico del Instituto Europeo de Mediterráneo (IEMED). 

En su turno de palabra, María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y el Ambiente la OMS, no dejaba pasar la ocasión de subrayar el paso atrás en derechos básicos que la pandemia ha supuesto para las mujeres y las niñas de muchos países, donde ese “cierre social” ha supuesto un retroceso en cuanto al acceso a la educación y servicios de salud y se mostraba tajante en que el respeto a la identidad cultural y a las diferencias no ha lugar cuando se trata de los derechos irrenunciables e inalienables de las mujeres. Hay un límite y es el de los derechos humanos: “Muchas de las mal llamadas tradiciones son nefastas para la mujer. Hablamos de mutilaciones genitales, de niñas obligadas al matrimonio. Eso no es cultura, es incultura, eso no es tradición, es violencia y violación de los derechos humanos. Esas tradiciones hay que terminar con ellas. Hay que ser intolerante y no admitir esa excusa de la tradición y de la cultura diferente”.

Para pasar de las palabras a los hechos, Inmaculada Riera, directora general de la Cámara de Comercio de España y Vicepresidenta de Fundación Incyde, remarcaba el compromiso con los avances en internacionalización e igualdad y explicaba los programas de apoyo que impulsan desde estos organismos para facilitar las iniciativas empresariales de mujeres: “Asesoramiento, formación, financiación y orientación son los apoyos clave que van a facilitar la integración de las mujeres que llegan de otros países y también de las españolas que quieran iniciar una nueva etapa profesional”. En esa misma dirección apuntaba Nasara Cabrera, directora general de Asuntos Económicos con África del Gobierno de Canarias, que lanzaba el dato de que entre los 15 países con más mujeres emprendedoras encontramos países de África Subsahariana: “Nos centramos en proyectos de apoyo, formación y capacitación de las mujeres para que ellas sean las protagonistas de sus sus propias dinámicas de cambio social y de desarrollo”.

Tras el intenso intercambio de ideas de la primera jornada, la agenda de la Barcelona Woman Acceleration Week se retomará mañana con cuatro sesiones tan prometedoras como la mujer en la publicidad o el papel del talento femenino en la 4ª revolución industrial. ¡Estás a tiempo de inscribirte aquí!