“Ya sólo habla de amor”

“Ya sólo habla de amor”, de Ray Loriga (Ed. Alfaguara) es una novela sobre el fracaso sentimental y los subterfugios de nuestra mente para tratar de superar aquello que no somos capaces de abandonar sin más en el pasado.

La historia habla de Sebastián, un cuarentón divorciado, que no es muy feliz, aunque a veces su portera lo vea estúpidamente contento. Podría decirse que Sebastián está muerto por dentro y por fuera, aunque su vanidad sigue intacta. Cualquier forma de amor, incluido el amor propio, le recuerda dolorosamente el amor perdido, y por ello se dedica a observar a las mujeres, a enamorarse perdidamente de todas ellas, a abusar de la paciencia de sus amigos, a corregir compulsivamente las traducciones de los poemas de Blake y a elaborar obsesivos monólogos interiores en los que da vida a Ramón Alaya, su alter ego imaginario, un jugador de polo argentino, leal, fuerte, atractivo, celebridad de las páginas de Sociedad, amable con los niños e irresistible para las mujeres. Alguien, en definitiva, que no es visto nunca como un intruso en lo mejor que la vida tiene para ofrecerle. Su Némesis, en definitiva.

Ray Loriga (Madrid, 1967), novelista, guionista y director de cine, es autor de las novelas "Lo peor de todo", "Héroes", "Caídos del cielo", "Tokio ya no nos quiere", "Trífero" y "El hombre que inventó Manhattan", y de los libros de relatos "Días extraños y Días aún más extraños". Su obra literaria, traducida a catorce idiomas, es una de las mejor valoradas por la crítica nacional e internacional. Como guionista de cine ha colaborado, entre otros, con Pedro Almodóvar y Carlos Saura. Ha dirigido "La pistola de mi hermano" y "Teresa, el cuerpo de Cristo".