Un reto difícil para Pelayo en Cámbiame 12

El programa ha supuesto un duro cambio para el coach Pelayo que ha transformado a una chica 'choni' en alguien totalmente distinta a pesar de las dificultades como la de que ella misma no quería dar el paso.

Woman.es

El programa 12 de Cámbiame nos ha dejado una bonita historia entre madre e hija:

Comenzaban las audiciones con un chico de 18 años que no convencía a ninguno de los coaches porque era un chico que, tal y como le explicaban, simplemente con remangarse la camisa y los pantalones ya conseguía ese toque que quería.

Después llegaba Rocío, de 48 años y procedente de Sevilla, que anunciaba que su objetivo era conseguir que su ex marido la viese guapa. Tampoco consiguió convencer a ninguno de los tres estilistas, que pensaban que estaba anclada en el pasado y tenía que dar un paso hacia el futuro.

La tercera aspirante al cambio tampoco resultó elegida: Paqui, de 35 años y a la que sus hijos la llaman "choni".

Por fin llegaba Rosi, una joven de Arganda (Madrid) que señalaba entre sus preferencias el rosa y el leopardo. Sus 'looks' favoritos son ajustados, le gusta lucir extensiones y apuntaba que "salir de fiesta" es su mayor afición.

Pelayo Díaz decidía aceptar el reto: él se encargaría del cambio de Rosi... Aunque casi se arrepintiese al llegar a casa de la joven y ver un armario lleno de prendas estampadas con leopardo.

El bloguero bautizaba entonces el estilismo de la joven como 'Baby one more time' al hilo del mítico videoclip de Britney Spears a finales de los 90. Tras investigar con una buena amiga de la participante el origen de las prendas e intentar transmitirle sus conocimientos sobre moda, Pelayo y Rosi pasaban a una nueva fase.

Llegaba el momento de intentar el cambio de 'look' en una tienda, que a la joven le parecía "muy cool" pero que no encajaba con su estilo. Llegaba el momento de encontrarnos con un Pelayo agotado tras intentar cambiar a Rosi y señalaba: "Creo que es Rosi la que no quiere cambiar." Por este motivo se reunía con Cristina Rodríguez y Natalia Ferviú de nuevo para tomar una decisión: ¿debían ayudarla o no?

Tras hablar con la madre de la joven, Pelayo Díaz decidía retomar el trabajo... Y llegaba el momento de ver el resultado.

En plató, Natalia y Cristina apuntaban que les parecía un cambio complicado porque Rosi no se había dejado asesorar. Sin embargo, al aparecer sobre la pasarela, la joven estaba radicalmente distinta: tanto, que decidían comenzar a llamarla Rosa y no Rosi, marcando así lo que creían un cambio hacia la madurez.

La nueva Rosi, Rosa, aparecía con un pelo moreno algo más corto y un vestido de vuelo amarillo, mucho más dulce que su versión anterior. parece con el pelo moreno más corto y con vestido amarillo con vuelo y tablas que dulcifican su figura, totalmente opuesto. Rosi pasa a ser Rosa para todos los coach ya que consideran que con este cambio ha madurado y está lista para buscar trabajo. Ella se veía cambiada, que era el objetivo, mucho más elegante, y comenzaba a aceptar esta nueva etapa de su vida...