@galagonzalez / INSTAGRAM

Trabajar en exceso podría ser contraproducente

Garbiñe Continente | Woman.es

Siempre hemos oído que trabajar en exceso y pasarse de las horas establecidas en el trabajo podría resultar contraproducente. Aumenta el cansancio, el estrés, el sueño y aparecen signos de agotamiento, de forma que no se produce al 100%. Pues bien, tras una larga investigación, esto deja de ser un rumor para convertirse en un hecho real.

Según los últimos estudios del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional (según lo informado por la revista Harvard Business Review), el exceso de trabajo - y el estrés provoca - puede conducir a un deterioro del sueño, la depresión, el consumo excesivo de alcohol, la diabetes, y otros muchos trastornos y enfermedades. La investigación se ha realizado a través del análisis de 600.000 personas de todo el mundo vinculadas al mundo de laboral. Tras un análisis exhaustivo de los participantes, la resultado reveló que el exceso de horas de trabajo aumenta el riesgo de un accidente cerebrovascular.

Pero eso no es todo. Dejando a un lado la salud, la investigación también ha demostrado que un menor número de horas aumenta la producción. La historia ha corroborado esta teoría, cuando Henry Ford aprobó el modelo de trabajo impulsado por los sindicatos en el siglo XIX y redujo la jornada laboral a 8 horas, confirmando un gran aumento de la productividad.

Todo son ventajas en la reducción de horas de trabajo y es por eso que siguen surgiendo entidades dispuestas a luchar por el bienestar de la sociedad y la productividad del trabajo. En España, es el caso de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (Arhoe) que tiene como fines fomentar el aumento y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía, así como la conciliación de la vida personal y profesional, la igualdad efectiva y real entre hombres y mujeres y el acceso a las mismas oportunidades, la mejora de la productividad y eficiencia de las empresas y del trabajo en general, todo ello desde cualquier punto de vista y en especial mediante la racionalización de los horarios a través de la reflexión, el debate, el estudio, la promoción de buenas prácticas, personales y profesionales, la educación y su divulgación.

¿Será solo el comienzo de una lucha por el bienestar y la igualdad en el mundo laborar? En cualquier caso, la lucha sigue en pie.