Spotlight, nominada Globos de Oro 2016. | IMDb

'Spotlight', ¿el recuerdo de un periodismo en vías de extinción?

Pese a los pronósticos, los Oscar escogieron a ‘Spotlight’ como mejor película. Un filme de un tipo de periodismo del que, tal vez, solo quedan vestigios.

Clara Hernández | Woman.es

Mejor actor protagonista, mejor director, mejor fotografía… Como apuntaban los pronósticos, el filme 'El renacido' logró hacerse en la madrugada de este lunes con algunos de los principales premios que otorga la Academia de Cine de Hollywood. Pero no con el de mejor película.

En este apartado, los premios Oscar sortearon a la favorita para encumbrar a 'Spotlight', un largometraje basado en hechos reales que aborda la investigación en 2002 de un grupo de reporteros del Boston Globe, la cual destapó los escándalos de pederastia cometidos durante décadas por curas católicos de Massachussets.

Todo está allí, en algo más de dos horas de metraje: la ardua implicación de unos periodistas que han de parar a veces su investigación para atender otros temas de trabajo y que, en ocasiones, aparecen hastiados; sus propios conflictos personales ante unas conclusiones que no solo zarandean a la iglesia católica –una fuerza viva en Boston-, sino, también, su entorno y su vida. Y el camino hacia un mundo turbio, sin morbo ni moralinas, que, en su momento, concluyó con un Premio Pulitzer y cientos de nuevas denuncias.

Pero, también, una oda al reporterismo crítico, al de papel, al 'de verdad'. Ese que, según muchos, agoniza acosado por bits y noticias veloces.

El equipo de 'Spotlight' recoge su Oscar | GETTY

"Me da la impresión de que hemos llegado a una cultura de medias verdades definida por fotografías en Instagram, tuits y noticias de último minuto que no han sido realmente contrastadas", resumía hacia unos meses Michael Sugar, uno de los productores de 'Spotlight', que revela que uno de los fines de la película era hacer un tributo a aquellos que todavía trabajan para desentrañar verdades.

La película incluso muestra a muchos de sus protagonistas realizando llamadas con móviles sencillos (no smartphones) u ojeando documentación en papel. Definitivamente, ¿un mundo perdido?