Rosario Flores

Su reciente maternidad, ha sido la fuente de inspiración de “Contigo me voy”, un disco que desprende energía.

MARTA BONILLA

Está radiante. Feliz con su pareja, acaba de nacer su segundo hijo y ha publicado un nuevo disco al que los críticos han bautizado como «el mejor de su carrera». Ella lo define como «muy Rosario, con un swing tumbao gitanito de los que a mí me gustan, flamenquito, mucha sensibilidad y una rumbita catalana en la que me sale el ritmo que llevo en las venas. ¡Ay, si me escuchara mi padre!»

Las canciones de este disco rebosan optimismo. ¿Son el reflejo de tu momento vital?
Escribo sobre lo que me pasa en la vida y ahora me siento la mujer más feliz del mundo. Es un disco lleno de canciones muy sentidas, que he compuesto y grabado con mi hijo dentro. Los he parido prácticamente a la vez, y por eso rebosa potencia.

Cada vez compones más. ¿Es cierto que fue la soledad la que te indujo a escribir?
Cuando me faltó Antonio, pensé que no sería capaz de hacerlo… Son sentimientos que traspasan la piel y se vuelven música.

Eres un animal de escenario. Estarás deseando empezar una gira...
Sí, tengo mono; es donde se disfrutan de verdad mis canciones. Quiero que la gente me diga: «Rosario, contigo nos vamos.» Con el título del disco deseo decirle a todos que vuelvo para darles toda mi energía.

Toda una vida
«Mi imagen ha evolucionado, pero sigo siendo muy Rosario, fiel a mi estilo. En mi forma de vestir antes era más hippie, y ahora, más vintage. Necesito identificarme con la ropa que elijo para mis actuaciones, debe darme fuerza. La novedad de esta gira es que no va a haber ombligo; habrá más piernas.»