El 20 de junio es el Yellow Day, el día más feliz del año. | Enrique Micaelo Sanchez / ISTOCK

¿Por qué el 20 de junio es el 'Yellow Day' o día más feliz del año?

Aunque el Yellow Monday tiene su origen en una campaña publicitaria, hay varias razones y hasta una fórmula que justifican por qué el 20 de junio es el día más feliz del año. 

Cristina Delfín

Aunque el Día Internacional de la Felicidad se celebre el 20 de marzo, tal fecha no es, sin embargo, el día más feliz del año. O, al menos, así lo aseguran los meteorólogos, psicólogos y hasta una fórmula matemática desarrollada en la Universidad de Cardiff que coinciden en señalar el 20 de junio como el día más feliz y bautizarlo con la luminosa etiqueta de 'Yellow Day', es decir, 'Día Amarillo', el color que en gran parte del mundo anglosajón representa la alegría y es, además, una de las tonalidades más resplandecientes de la paleta cromática. 

La idea original se le ocurrió en 2005 a Cliff Arnall, un psicólogo británico que ese mismo año había creado el Blue Monday para una campaña publicitaria. Dicen que para compensar instauró el día más feliz del año y lo pintó de amarillo con la intención de buscar un día para celebrar todo lo que nos hace felices. Pero, ¿en qué se basan los expertos para haber elegido ese día como la jornada en la que somos más proclives para disfrutar y sentirnos felices? Hay razones lógicas y son estas: 

1. Aumento de las horas de sol

El día 20 de junio es la víspera del solsticio de verano y constituye uno de los días del año que tiene más horas de luz y una noche más corta. Así, aunque suele variar unos minutos entre ciudades, el 'día' suele prolongarse durante algo más de 15 horas (15 horas y 4 minutos en Madrid y 15 horas y 10 minutos en Barcelona). ¿No es motivo para sentirse bien?

2. La puerta al verano y... ¡las vacaciones! 

Al día siguiente, el 21 de junio, comienza oficialmente el verano y con ello, la sensación de que las vacaciones están a la vuelta de la esquina. Eso también nos hace sonreír. 

Llega el verano.  | PeopleImages / ISTOCK

3. Incremento de las temperaturas

Aunque es 2022 esté desbaratando todas las previsiones con sus olas de calor, hay muchas posibilidades de que el día 20 sea un día cálido, pero en el que el termómetro no alcance las temperaturas máximas anuales. Es decir, es una ocasión ideal para salir y realizar alguna actividad al aire libre y al sol, algo que incrementa nuestras buenas sensaciones ya que la luz solar afecta positivamente a hormonas que tienen que ver con el estado anímico. Incluso la luz solar hace que nos sintamos con más energía y que tengamos menos sueño. 

4. Vitamina D

La exposición al sol también produce más vitamina D, que beneficia a nuestros huesos y disminuye la presión arterial. Eso sí, ¡imprescindible la protección solar para cuidar la piel! 

5. La paga extra

Son muchos los trabajadores que, por estas fechas, reciben la deseada paga extra y, por tanto, una alegría en su cuenta. ¡Otro motivo para estar contentas!

6. Jornada intensiva

También es el momento del año en el que muchos empleados comienzan su jornada laboral intensiva, que concentra las horas de trabajo por las mañanas y son más reducidas que las de invierno. 

7. Las rebajas se acercan

Esto es cosecha propia, pero cualquier aficionada a las compras estará de acuerdo. Metidos ya de lleno en la temporada de rebajas de verano, la posibilidad de ir de 'shopping' sin dejar la cuenta en números rojos es otro motivo de alegrón. 

Como ves, las causas que hacen que se considere el 20 de junio el día más feliz del año parecen razonables. La fórmula del psicólogo Cliff Arnall hace alusión, además, a una dosis de nostalgia en ese optimismo que nos traen "los recuerdos de los veranos de la infancia".         

Como te adelantábamos, frente al 'Yellow Day', existe el 'Blue Monday' que, precisamente, sería la antítesis del primero. El 'Blue Monday' es, teóricamente, el día más triste del año. Razones tampoco le faltan: es lunes, día habitual de comienzo de jornada laboral, y el tercero del año, cuando las temperaturas son frías y hemos dejado atrás las vacaciones de Navidad (y, para postre, la cuenta corriendo tiritando). Aunque, afortunadamente, hay métodos para superarlo y no dejarse llevar por el mal karma.