Carolina Iglesias y Victoria Martín, de 'Estirando el chicle'. | Podium Podcast

Las polémicas de 'Estirando el chicle': ¿Se puede decir todo con humor?

Al popular podcast de Carolina Iglesias y Victoria Martín parece que le crecen los enanos. Su verano está siendo de todo menos tranquilo. 

Clara Hernández

Entre el éxito fulgurante y el desprecio visceral puede haber una línea más estrecha de lo que imaginamos. Y todo encuentra su altavoz particular y dilatador en las redes. Esto es lo que, tal vez, se puede pensar tras ver el caso de 'Estirando el chicle', el podcast de Carolina Iglesias y Victoria Martín que, en el último año, se ha convertido en uno de los más aclamados por el público femenino, encantado con su humor irreverente y su lenguaje atrevido, empoderado y millennial (a veces, un tanto escatológico, hay que decir también), y que en el pasado mes de octubre fue reconocido con el Premio Ondas por programas tan hilarantes como estos.

Sin embargo, esta semana el espacio de Carolina Iglesias y Victoria Martín no consigue apearse de los titulares. Y todos hablan de 'polémica'.  Y ya son dos, hemos contabilizado.  

¿La razón? Las primeras críticas arreciaron cuando decidieron invitar al programa a la humorista, actriz y feminista Patricia Sornosa, quien ha sido tachada de tránsfoba por sus críticas y chistes contra la Ley Trans. 

"Ahora si quieres conocer el sexo de tu bebé en las ecografías debes fijarte en cómo mueve las manos, en si pone morritos o si lleva el cordón umbilical como si fuera una diadema o una corbata. Fijarte en los genitales es transfobia" o "La opresión de las mujeres puede terminar hoy si todas elegimos ser hombres y nos tatuamos los pronombres he/him" son algunos de los tuis escritos por Patricia Sornosa que molestan a distintos sectores y que han provocado que varias voces se levantaran en las redes ante la decisión de Estirando el chicle de contar con ella para un espacio. 

Las críticas fueron respondidas con un mensaje de Estirando el chicle que recalcaba su compromiso con el colectivo LGTBIQ+ (del que forma parte la propia Cristina Iglesias) y rechazando cualquier discurso de odio "que atente contra los derechos humanos". "Esto por supuesto incluye a las personas trans, a las que apoyamos y defendemos, tanto en el programa como en nuestro día a día. Continuaremos haciendo comedia y trabajando para que nuestro espacio siga siendo diverso y seguro", indicaron. 

La virulencia de algunos de los comentarios que han seguido recibiendo las presentadoras, sin embargo,  no ha dejado de aumentar, algo que Victoria Martín ha denunciado en redes antes de eliminar su cuenta de Twitter y reconocer que no sabía cómo gestionar esta situación. 

Pero hay más. Poco después, una asociación LGTBIQ+, Kifkif, ha divulgado un comentario dicho por Victoria Martín en 'Estirando el chicle' que demostraría que las presentadoras de ese programa son, según la asociación, "pijas blanquitas que van de progres siendo racistas". 

"Tía, me huele la sobaca mora. Me huele lo que viene siendo el sobaquillo. Yo soy de sudor fuerte", es el comentario hecho por Victoria que justificaría su racismo, según Kifkif. 

Mientras, en las redes hay opiniones que defienden a las humoristas y otras, todo lo contrario. ¿Se puede decir todo con humor y se puede hacer humor de todo? ¿Es lícito invitar a un invitado cuyas ideas son censurables o, incluso, contrarias a la filosofía de un espacio? No todos están de acuerdo. La discusión sigue en las redes.