Oscar 2015 (o la inesperada virtud de lo previsible)

Le robamos el subtítulo a ‘Birdman’, una de las principales candidatas en la carrera por la estatuilla más preciada, para hablaros de una de las galas más predecibles de su historia.

Franchejo Blázquez | Woman.es

En unos días, el Dolby Theatre de Los Ángeles se vestirá de largo para recibir el evento más esperado del año: la entrega de los Oscar, la meta final de esta carrera por la gloria donde algunos contendientes llegan aún con energía de sobra y otros sin embargo, se han desinflado por el camino (¡hola ‘Perdida’! ¿qué pasa contigo? ¿todo bien, Ben?).

El principal reto de esta 87ª edición será, sin duda alguna, vencer el aburrimiento de una gala más previsible que otras ediciones. Este año hemos ido disfrutando de un recorrido bastante homogéneo en los premios previos a los Oscar, dónde ha habido muy poco espacio para las sorpresas y las emociones. Los nombres se han repetido constantemente en todos los escenarios posibles, provocando este inevitable efecto descafeinado de cara a la gran noche del 22 de febrero.

A falta de los Independent Spirit Awards –que siempre aportan ese "a nosotros nos gusta diferenciarnos con nuestro rollito indie"- los mejores situados en la contienda son ‘Boyhood’, ‘Gran Hotel Budapest’ y ‘Birdman’, aunque les pisan los talones grandes títulos como ‘La teoría del todo’, ‘Descifrando enigma’ o ‘Whiplash’. Sin duda alguna, nos encontramos frente a una de las mejores cosechas cinematográficas de los últimos años, con numerosos trabajos sobresalientes y para todos los gustos de los espectadores. Aunque como siempre, hay tópicos que no pueden faltar: un par de biopics de los que gustan en la Academia, una película ambientada en la lucha por derechos civiles con papelito de Oprah, algún largometraje inglés deseando correr la misma suerte que ‘El discurso del Rey’…

El nombre de J.K Simmons ha sido el más repetido durante las galas de los últimos meses. Su brillante papel como temido profesor de jazz en ‘Whiplash’ no ha tenido rival en la categoría de ‘actor de reparto‘ y todo apunta a que coronará el palmarés con la última estatuilla que le falta. Un poco menos fácil lo tendrá Patricia Arquette, que dejó de comunicarse con los muertos para rodar ‘Boyhood’; Emma Stone le ha arrebatado algún que otro premio de la crítica y promete marcar de cerca a la ex medium.

Más dura será la lucha cuerpo a cuerpo entre dos pesos pesados en la categoría de actor protagonista: Michael Keaton (‘Birdman’) y Eddie Redmayne (‘La teoría del todo’). La veteranía contra la juventud, la estridencia contra la contención, el Hollywood de oro frente a la escuela británica… Todo apunta a que Redmayne, que se pone en la piel de Stephen Hawking, se llevará el gato al agua, aunque Keaton ha gustado mucho entre la crítica americana y podría dar la campanada. Casi improbables parecen las victorias de Steve Carrell (‘Foxcatcher’), Benedict Cumberbatch (‘Descifrando enigma’) y un Bradley Cooper (‘El francotirador’) que, convertido en el nuevo niño mimado de la Academia, le ha robado el puesto a Timothy Spall, que sí recibía premio en el festival de Cannes por ‘Mr. Turner’.

En la categoría de actriz protagonista nos encontramos una de las ternas más flojas de los últimos años. Con Reese Witherspoon (‘Alma salvaje’), Felicity Jones (‘La teoría del todo’) y Rosamund Pike (‘Perdida’) fuera de juego, la sorpresa podría venir de la mano de Marion Cotillard (‘Dos días y una noche’), que le arrebataba el puesto en un último sprint a una Jennifer Aniston que ya estaba eligiendo vestido de nominada –y ensayando cara de ‘va por ti, Angelina’- para esa noche. Poco improbables todas estas victorias frente al huracán Julianne Moore (‘Still Alice’) que ha arrasado por donde ha pasado, aunque no se trate de uno de sus mejores papeles. Todo suena más a un “premio a toda su impecable carrera” en compensación por 4 nominaciones fallidas, que a un galardón 100% merecido. Aunque también es cierto que en ‘Still Alice’, el film donde interpreta a una lingüista que sufre alzheimer, su interpretación es lo más destacable si consigues mantenerte despierto en la sala de cine.

Los premios 'menores', para sumar estatuillas

Dos títulos ingleses, ‘Descifrando el enigma’ y ‘La teoría del todo’ lideran las apuestas de cara al mejor guión adaptado. ‘Gran Hotel Budapest’ engordará su casillero en las categorías técnicas, donde reinará casi en solitario, y también está bien posicionada para el guión original, aunque en este caso tendrá que medir sus fuerzas hasta última hora con ‘Birdman’. La película de González Iñarritu deberá invertir todas sus energías en esta categoría, ya que del resto de premios principales parece que se irá de vacío por culpa de Richard Linklater y su ‘Boyhood’. Porque sí, aunque siempre haya que contar con un pequeño margen de error, todo apunta a que los 12 años de vida del joven Mason rodados por Linklater -una locura cinematográfica sin precedentes- serán coronados la noche del 22 con las máximas distinciones del cine actual: los premios a mejor película y mejor dirección. Un homenaje necesario y coherente a una película arriesgada y valiente que no ha dejado indiferente a nadie.

¿Conseguirá ‘Birdman’ rascar algún premio a la gran favorita? ¿Quizás el de director? ¿Habrá contactado ya Patricia Arquette con algún muerto que le pueda confirmar si el premio es suyo? ¿Habéis conseguido entender por qué Robert Duvall estaba nominado? ¿Volverá la Academia a agasajar al cine británico en esta edición? ¿Aparecerá Michael Keaton vestido de Birdman en la ceremonia? ¿Alguien se acuerda ya de Lupita? ¿Será ‘Gran Hotel Budapest’ el sorpresón que desbarajuste todas nuestras apuestas? ¿Bradley Cooper sabe ya que no es tan buen actor como le están haciendo creer? ¿Y Jennifer Lawrence, donde esta JenLo? Todas estas preguntas, y muchas más, las resolverá Neil Patrick Harris, que en la noche de los Oscar tendrá la ardua tarea de entretenernos en una de las gala sin mucha emoción.

PD: Sií, Meryl Streep TAMBIÉN estaba nominada este año, pero no se lo puede llevar siempre.