Niños disfrutando de la Nochevieja. | iStock

Nochevieja con niños: ideas para disfrutar con ellos la última noche del año

¿Cómo aprovechar el último día del año si tienes peques en la familia sin necesidad de obligarles a estar despiertos más allá de una hora prudencial? 

María Aguirre Álvarez

La Nochevieja con niños es diferente. Sobre todo si son pequeños. Lo es porque es posible que vuestro cuerpo no esté tan predispuesto a trasnochar como antaño, eso por un lado. Y por otro, y no menos importante, porque ellos no están acostumbrados a fiestas nocturnas, así que conviene tener ambos detalles en cuenta y cambiarla mentalidad para adaptaros a vuestras circunstancias actuales. 

¿Se puede disfrutar de la Nochevieja si hay peques en casa? Por supuesto que sí. En plenitud, al máximo. Pero para ello es necesario cambiar el chip y entender que para que sea una gran despedida del año en familia lo ideal es cambiar algunos hábitos y rutinas. Estamos seguros de que con estos cinco consejos, si los aplicáis en su totalidad o en parte, podréis tener un maravilloso fin de 2021.

Disfrutad de la mañana

Cuando no teníais hijos, la mañana de Nochevieja se utilizaba, si no trabajabais, para dormir y cargar las baterías a tope. Ahora, con peques, lo suyo es hacer justo lo contrario. Aprovechad que os despiertan pronto para montar un plan en familia, y si encima hace sol, que sea al aire libre.

Un paseo por el campo si lo tenéis cerca; correr o ir animar juntos alguna de las San Silvestre que se celebran en muchos puntos de España con edición infantil incluida; apuntarles a alguna de las actividades navideñas que hacen en la mayoría de las ciudades en estas fechas; o sacar entradas para alguno de los muchos teatros que refuerzan su programación infantil en Navidad —en Madrid, por ejemplo, lo hace Teatros Luchana, donde hay sesión matinal de  obras como 'Una rana en la luna' y 'Una rana en el mar'—son cuatro de las alternativas de ocio perfectas para empezar una Nochevieja con niños. 

Obra Una rana en la luna de Teatros Luchana. | Teatros Luchana

Las uvas, por la mañana

Una alternativa muy original y divertida que suele gustar mucho a los peques de la casa es tomarse las uvas por la mañana. Lo podéis hacer cómo queráis y dónde queráis. También a la hora que queráis porque lo suyo es que las campanadas las deis vosotros mismos con la ayuda de lo que tengáis por casa. Dejad que ellos lo hagan, de hecho. Eso sí, mucho cuidado con las uvas: ya sabéis que mejor sin pipos o cortadas por la mitad para evitar atragantamientos. Y hasta que no se hayan tragado una uva, no deis la siguiente campanada. Es lo bueno de hacerlo a deshora, que tenéis todo el tiempo del mundo.

Planead la cena en un sitio donde puedan quedarse a dormir

Esto es un consejo pensando en los días previos, esos en los que hacéis encaje de bolillos para cuadrar las cenas y comidas navideñas. Si tenéis niños, lo más práctico es acudir a una casa donde se puedan quedar a dormir y no tengáis que sacarles, zombis, en algún momento de la madrugada. Ya sabéis, encima, el frío helador que hace en Nochevieja y los atascos que se forman. La alternativa todavía mejor es que organicéis la Nochevieja en vuestra casa. Además, con la sexta ola en un momento muy delicado, lo más seguro es no juntarnos en grupos grandes, lo cual favorece que podáis quedaros en casa celebrando la llegada del Año Nuevo.

Pensad juegos para ellos

La Nochevieja sin niños es sinónimo de cartas, bingo, parchís y demás juegos tradicionales en función de las costumbres de cada familia. Con peques, si todavía no tienen edad de jugar a estos juegos, lo suyo es cambiar un poco la dinámica de la noche. Pensad en juegos de mesa que les gusten a ellos o que podáis compartir toda la familia como Guatafamily. Además, seguro que podéis hacer juegos activos también: dedicar un rato al baile y la música, a las manualidades o cualquier otra actividad que les divierta. ¡Dejad que los tíos se lo curren!

Juego de mesa Guatafamily. | Guatafamily

Intentad que se echen una siesta

No es un drama que los niños no lleguen a tomarse las uvas. Si están rotos después de cenar, dejad que se acuesten y disfrutad del Año Nuevo con el resto de seres queridos. Brindad por ellos y pensad que muy pronto estarán con vosotros disfrutando de ese momento en familia. Pero obligarles a permanecer despiertos no merece la pena. El mejor consejo que os podemos dar si os hace mucha ilusión que aguanten es que intentéis convencerles de que se echen la siesta. Así podrán reponer fuerzas y la pila podrá estirar su vida más allá de la medianoche.