Música con raíces

Las nuevas divas de la copla, la jota y le flamenco nos dan una visión moderna del cante popular.

Ante la globalización, denominación de origen. Cuatro intérpretes con una personalidad muy marcada se nutren de las raíces populares sin dejar de sonar modernas: flamenco multicultural, copla y jota ‘tropicalizada’ son los materiales de los que se valen para brillar e imponer sus voces con carácter. La valenciana Marina ‘la Canillas’ es la carismática cantante de Ojos de Brujo, el grupo barcelonés que ha mezclado flamenco y hip hop desde la calle, con pulso social, reivindicando la cultura gitana con actitud cosmopolita. Tras recorrer medio planeta y recibir premios hasta de la BBC, la banda regresa con ‘Aocaná’ (‘Ahora’ en el lengua romaní, un disco con menos electrónica y más flamenco. Desde Madrid, pero con orígenes malagueños, Pasión Vega ha viajado de la copla a la canción de autor, el pop y el bolero con cómplices VIP como Sabina y Serrat. Tres años después de ‘La reina del Pay-Pay’, el disco que la consagró, dedica su nuevo trabajo, ‘Gracias a la vida’, a los clásicos latinoamericanos: boleros, tangos y rancheras de autores inmortales. En Málaga están también las raíces de Diana Navarro, coplera de pro que apuesta de nuevo por el género en ‘Camino verde’, un álbum en el que presume de poderío vocal en adaptaciones inflamadas de ‘Ojos verdes’, ‘La bien pagá’ y ‘María de la O’. Y en Zaragoza brilla la aventurera Carmen París, que saca la jota del desván y la tuesta al sol en ‘InCubando’, un trabajo cocinado en la isla caribeña; mejor disco de fusión en los recientes Premios de la Música.