Morrissey, tormento y gloria

Titula su disco “El cabecilla de los atormentados” y dice que es su trabajo más optimista. ¿Es un genio, un loco o un cachondo? Es, simplemente, Morrissey.

RUBÉN ROMERO

A veces hay artistas sobre los que nos vemos obligados a escribir. Por lo que fueron, por lo que su pasado significa en la historia de la música. No es el caso de Steven Patrick Morrissey. Tras pasearse durante varios años por el alambre de la indiferencia, el ex líder de The Smiths confirma su vuelta con “Ringleader of the Tormentors” (Pias), su disco más glamuroso, rockero y divertido en mucho tiempo. Morrissey nos ha sorprendido gratamente con un trabajo optimista y lleno de singles que nos traslada, en algunas ocasiones, a la época en la que lideraba el mítico grupo.

De dónde viene
En la Gran Bretaña pospunk y new wave de los ochenta, Morrisey dio con la fórmula: a la rabia del «no hay futuro» le añadió la lírica romántica. Dicho con nombres y apellidos: a la crítica del premio Nobel Harold Pinter y su generación, los angry men, le puso un poco de Oscar Wilde. No le costó mucho. Él no es un proletario de salón, y su personalidad es tan extravagante que puede competir con la del gran decadente: asexual, vegano y al borde de la depresión.

A dónde va
A sus 47 años, sigue siendo auténtico. Ves a Jagger con Bush Jr y oyes lo de “Sus Satánicas Majestades” y te da la risa. Lo escuchas a él cantando “Cada día es como un domingo” y sientes toda la abulia de un día tonto. Eso es lo que esperamos en el festival de Benicàssim. El año pasado nos dejó colgados, y esta vez queremos ver lo que es el “Cabecilla de los Atormentados”.