Mercadillo navideño de Puerto Portals, en Mallorca. | D.R.

Seis mercadillos navideños para comprar, comer... y disfrutar del espíritu de las fiestas

No se trata de consumir, sino de hacerse una con el espíritu de la navidad: villancicos, belenes gigantes, brilli brilli y nieve artificial para que nuestro corazoncito empiece a latir a ritmo de zambomba y pandereta. Y si encuentras ese adorno que faltaba en tu cuarto de estar, un panettone artesano o ese regalo para tu madre, que es tan difícil, miel (turronera) sobre hojuelas.

Rosa Gil

Llega la Navidad y, con ella, ese fenómeno que algunos adoran, otros detestan y muchos frecuentan con una mezcla de ambos sentimientos: el mercadillo navideño. Genial para empaparse de espíritu festivo y hacerse con un botín de regalos, adornos, delicatessen y otros imprescindibles de estas entrañables fechas, se ha convertido, por derecho propio, en una tradición (casi) milenaria. Hemos elegido nuestros seis mercadillos preferidos para que elijas el que más se adapta a tus necesidades:

La noria gigante del mercadillo navideño de Vigo | Intrapixel / Unsplash

Vigo. Cies Market. Si hay una ciudad que proclama a voz en grito (y con gran derroche de kilovatios) su amor por la Navidad, esa es Vigo. Y, por supuesto, su mercadillo está a la altura de su iluminación navideña y, como esta, intenta superarse a sí mismo cada año: 100 puestos, nada menos, se han instalado ya en la Alameda de la ciudad. El Cies Market ofrecerá productos artesanos, gastronomía (gofres, castañas, churros, pulpo, palomitas, ¡que no falte variedad!), juguetes, decoración, ropa con temática navideña o figuritas del belén. Este año volverá la noria gigante que fue la estrella de las fiestas en 2019, y habrá rampa de nieve. De hecho, nevará tres veces al día: lo garantizan 27 máquinas de nieve artificial que “blanquearán” el mercadillo para que el ambiente navideño no tenga fisuras. Hasta el 15 de enero. 

Madrid. Mercadillo de la Plaza Mayor. Desde que Chencho se perdió en él para propiciar el edulcorado final de ‘La gran familia’, el mercadillo de la Plaza Mayor madrileña se ha convertido en lo más parecido a un Rockefeller Center patrio en términos de simbolismo navideño-cinematográfico. Y, desde luego, el ambiente está a la altura: belenes tradicionales, complementos divertidos y artículos de broma (¡salvemos el Día de los Inocentes!) y, por contarlo todo, multitudes imposibles. Te recomendamos ir a deshoras (temprano o a la hora de comer) para poder disfrutar en lugar de nadar contracorriente en la muchedumbre. Hasta el 31 de diciembre.

Niños en el mercadillo navideño de Puerto Portals, en Mallorca | D.R.

Mallorca. Puerto Portals Christmas Market. Está en el top five de mercadillos europeos, así que si las Navidades te pillan en Baleares, este es tu lugar feliz: ambiente centroeuropeo, pista de patinaje, música y teatro en directo, talleres infantiles, juguetes de madera, cosmética natural, bisutería, foodtruck y candytruck (con caramelos artesanos)… Todo ello en un precioso complejo náutico. Ah, y es un lugar perfecto para gourmets, porque su oferta gastronómica y tradicional es para chuparse los dedos. Del 16 de diciembre al 6 de enero. 

Valencia. Mercadillo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Si buscas una experiencia diferente, ¡esta es la tuya! Food trucks, rincón solidario reservado a las ONG y exhibiciones de oficios tradicionales para todos los públicos. Y  para los niños, un montón de opciones: ludoteca musical, tiovivo Da Vinci, dragón volador, títeres y cuentacuentos, talleres (de pintura, globoflexia…) … También estarán San Nicolás (no Santa Claus, ojo) y los pajes de los Reyes Magos, recogiendo las cartas de los niños. Del 17 de diciembre al 9 de enero. 

Zaragoza. Mercado de comercio y artesanía. 40 puestos a los pies de la Pilarica que son un festival para los sentidos: artesanía, comida, adornos… A destacar: el Nacimiento de 1.000 metros cuadrados, el más grande de España (los maños no hacen las cosas a medias), el Campamento Real donde pueden verse las carrozas de los Magos y la pista de patinaje sobre hielo, para deslizarse a gusto hasta las fiestas. 

La feria de Santa Lucía, mercadillo navideño con tradición centenaria en Barcelona | D.R.

Barcelona. Fira de Santa Llúcia. 235 años de mercadillo y casi 300 casetas. Supera eso. Es broma: no lo intentes, es insuperable. Es un gran sitio para hacerse con los complementos tradicionales de la Navidad (imprescindible el caganer para el Belén, y se admiten apuestas sobre el personaje público más demandado en cuclillas este año), objetos artesanales, dulces típicos… Ah, y si no quieres consumir en exceso, tranquila, porque también cuenta con opciones para espíritus artísticos: las actuaciones musicales en directo, de villancicos y pasacalles, son todo un espectáculo. Hasta el 23 de diciembre, no te despistes.