La actriz se estrena como guionista, junto a su pareja, el director Ibon Comenzana. | Rubén Vega

Manuela Vellés: "Hay miles de historias que no se cuentan por miedo"

En 'Culpa', su primer película como guionista -junto a su pareja y padre de sus hijos, el director Ibon Comenzana-, se desnuda literal y emocionalmente. Una historia estremecedora sobre una violación que plantea muchas preguntas, con empoderamiento y sin él.

Ester Aguado

Mejor amigo de novio viola a chica. Chica no denuncia, entra en 'shock' y huye, dejando todo atrás. Manuela Vellés afronta el viaje más profundo y conmovedor de su carrera -la puedes ver en Filmin- que, de momento ya ha recibido el primer premio en el Festival de Cine de Vancouver. Llegarán muchos más. Seguro.

Qué papel tan duro, Manuela, ¿habías afrontado un papel tan difícil alguna vez?

Para mí fue un reto muy grande como actriz, claro que sí, por muchas cosas: por escribir mi primer guion, algo que nunca había hecho antes, por hacer un papel tan presente y con tantos silencios... y por el viaje emocional del personaje y mi embarazo... todo eso fueron muchos retos. Pero tan poco lo viví como se ve en la película: como actriz, era emocionante poder entregarse tanto porque yo me encontraba muy bien, muy fuerte, rodeada de cariño y de confianza y eso hizo que lo viviera como un disfrute, aunque parezca mentira.

¿Cómo surge esta historia? He leído que hay alguna historia real incluida...

No, los testimonios vinieron después, realmente, porque cuando Ibon y yo empezamos a escribir la historia, que surgió con la idea de un embarazo y de que la mujer le hablara a su bebé no nacido y que se fue tornando hacia aun bebé no deseado -nada que ver con mi vida, claro-, surgió el tema de la violación. Los dos compartíamos con nuestro entorno cercano la historia y ahí empezaron a contarnos un montón de mujeres sus experiencias, de una forma muy catártica y liberadora, porque era la primera vez que se sinceraban. Ahí nos dimos cuenta de que sucede más de lo que pensamos y que los abusos, como vienen de un entorno cercano, no se cuenta y además después aparecen la vergüenza y la culpa. Así que nos pareció muy importante hablar de este tema también. 

La actriz Manuela Vellés en 'Culpa' | Vellés

Pero como espectadora te preguntas: ¿por qué no denuncia? ¿por qué no aborta?

Es genial que la película te impulse a cuestionarlo todo, a plantearte preguntas nuevas y a juzgar la reacción del personaje. Lo que queríamos plantear justamente es qué ocurre si la víctima no reacciona a tiempo o como se espera de ella o como ella misma piensa que tenía que haber hecho, ahí aparece la culpa, que lo paraliza todo. También queríamos contraponer los dos mundos: el del agresor, que no ha cambiado en nada su vida -para él sólo han sido unos minutos terribles- y el de la víctima: para una mujer, cualquier agresión sexual es un bebé en potencia. Y si no haces nada, la vida se abre paso, que es lo que pasa en la película. Y si tienes un bloqueo mental tan fuerte y no gestionas el dolor y la vergüenza por todo lo que te ha ocurrido y sólo buscas un espacio en la naturaleza para tener tiempo, para pasar ese proceso, la vida se abre paso. Y eso es lo tremendo. Yo estaba embarazada durante el rodaje y viví también la 'animalidad' del proceso, el ver crecer en mi barriga a otro ser aunque no hagas nada, en parte es la magia del proceso. La película habla del abuso, del consentimiento, del sexo, pero también de la maternidad, de las zonas oscuras, de esos sentimientos que a veces aparecen y de los que no se habla tanto. En esta peli se habla del silencio: ese que conforma tantas historias que no se cuentan por miedo.

¿Por qué en este segundo embarazado si te viste preparada para avanzar en tu proyecto?

Bueno, es que las segundas veces no se viven igual que las primeras, para nada. El primer embarazo es incierto, todo es nuevo, no sabes cómo lo vas a vivir, estás muy contemplativa contigo, con tu cuerpo, con tus emociones y todo eso lo viví intensamente y para mí. En cambio, en el segundo, ya era Manuela con ganas de volver a trabajar y lo más especial de esta película es que sólo éramos cinco en el rodaje; entre ellos, mi pareja y mi hermana. Y además fue un rodaje muy libre: era nuestra producción, nuestra creación y totalmente a nuestro ritmo. Yo sabía que si había algo que no quisiera hacer o no me sintiera preparada, no lo iba a hacer. Yo tenía el control y esa confianza fue lo que me hizo lanzarme a la piscina con este reto. Esas escenas de tantísima intimidad sólo las he podido hacer en este contexto, de plena confianza. 

Claro, pero trabajar con Ibon Comenzana, tu pareja, tendrá cosas buenas y malas...

Jajaja, no se puede evitar que él sea director y yo actriz... pero en el confinamiento fue inevitable querer crear juntos, surgió de una forma muy natural. Lo que nunca había hecho es escribir... eso sí que fue un reto en el que he aprendido mucho. Ybon ya había escrito algunas historias y obviamente, en ese proceso a contrarreloj porque yo ya estaba embarazada y había que escribir la historia antes de que el embarazo se notara, sí que hubo tensiones creativas y momentos de apasionadas discusiones (risas). Pero como ya nos conocíamos trabajando (nos conocimos rodando 'Alegría, tristeza'), el rodaje fue muy fácil y, aunque se alargó 8 meses, fue un disfrute. Y mucha ilusión de saber que, de una idea pequeñita, íbamos a hacer algo más grande con un sentido más allá de pasárnoslo nosotros bien. 

Te han dado el premio a Mejor Actriz en el Festival de Vancouver, después del estreno en el Barcelona Film Festival y de pasar por cines. ¿Qué supone ver que vuestro proyecto viaja y gusta?

Un regalo total e inesperado. Recuerdo cuando me lo notificaron, que me enviaron la foto y el laurel y fue una pasada. El proceso del rodaje lo vives intensamente, pero una vez que terminas la película, de pronto ya es del público. La máxima recompensa que es tu trabajo llegue y emocione y haga pensar. Y Vancouver es al otro lado del mundo, así que me da la sensación de que es una película universal, que habla de un tema que afecta a todas las mujeres del mundo y que esta obra haya conectado con gente de otra cultura da mucha satisfacción.

¿Qué proyectos tienes ahora?

Estamos ya escribiendo un nuevo guion, Ibon y yo, que será un proyecto muy musical. Además empiezo ahora a rodar una serie para Prime Video en junio.

¿Qué consumes como espectadora?

Mucho cine de autor y español: estoy deseando ver 'Cinco lobitos' y 'Alcarraz'. Esas son las películas que sé que me van a gustar. Me gustan las historias que hablan de problemas actuales, que me hagan pensar, que me remuevan y me hagan evolucionar como persona, como las que hay en la plataforma Filmin. El drama y el thriller me apasionan.