MOVISTAR+

Todas las veces que Lola Flores demostró ser una mujer libre

Ya están disponibles todos los capítulos de la serie de Movistar+ en la que se narra su vida

Noelia Murillo

Hay personajes de la historia cultural española que, por mucho que se hable de ellos, siempre consiguen sorprender en alguno de los aspectos de su vida. Ya sea en el plano personal o en el profesional, gracias a libros, autobiografías y documentales logramos profundizar más en quién fue un determinado personaje, por qué se convirtió en un icono en su momento y qué fue lo que hizo para seguir siéndolo muchos años después de su muerte.

Lo cierto es que de Lola Flores sabíamos casi todo, porque fue ella quien se encargó se contárnoslo a través de sus diversas participaciones en programas de televisión. Sin embargo, no está de más que se le sigan realizando homenajes para homenajear su figura, como el que ha emitido recientemente Movistar+.

Este trabajo de Israel del Santo, que ha querido recordar a Lola Flores con motivo del 26 aniversario de su muerte el pasado 16 de mayo, se ha presentado en formato documental y ha contado con la participación de un sinfín de personajes a cada cuál más reconocido.

-Aniversario de la muerte de Lola Flores

-El emocionante discurso de Lola Flores en el anuncio de Cruzcampo

Desde, lógicamente, las hijas de la artista, Lolita y Rosario Flores, hasta amigos como Juan El Golosina, Encarnita Polo o Tomasito, pasando por otros grandes representantes del flamenco y la copla actuales. Entre ellos, destacan Silvia Pérez Cruz, Nita (Fuel Fandango), María Peláe, Rosalía, Mala Rodríguez, C. Tangana, Nathy Peluso o María José Llergo. A esta cita tampoco han faltado colaboradores cercanos de la bailaora y diferentes especialistas del género, como coreógrafos y periodistas.

Nadie ha querido faltar a esta cita tan importante por cuestiones lógicas: Lola Flores era tan inmensa que todos ellos han querido aportar su propia visión sobre una de las artistas más carismáticas de nuestra historia. El documental ofrece un recorrido cronológico por toda su vida y en él se incluyen cuestiones de todo tipo, desde personales (amoríos incluidos) hasta profesionales, con las distintas películas en las que participó, así como espectáculos en los que fue la protagonista.

Porque, si hay un objetivo por el que siempre se la ha reconocido, es el de "temperamental" y en 'Lola' se explica el motivo por el que Lola de España, como a ella le gustaba que le llamasen, tuvo que afrontar la vida desde esa posición. Nació en Jerez de La Frontera, en el seno de una familia muy humilde. Su madre era costurera y su padre era propietario de una tabernilla en la que su hija, la mayor de tres hermanos, despuntó sobre las mesas del establecimiento. 

Lo hizo demostrando todo lo que había aprendido viendo en la televisión a Pastora Imperio y a Imperio Argentina a través de producciones españolas de cine flamenco en las que se ofrecía lo que parecía ser el ambiente habitual del género. Entonces, en los años 20, el flamenco era fronterizo con la España negra y estaba muy mal visto ser artista y, además, flamenca, debido a su cercanía con el mundo de la prostitución y el hedonismo. Además, la copla estaba protagonizada por la imagen contrapuesta de la mujer católica, ya que en estas canciones se solía cantar sobre triángulos amorosos y "ser la otra".

A pesar de que eso no era lo habitual, Lola eligió hacer lo que le hacía feliz, lejos de convencionalismos, y además lo hizo durante toda su vida. Su primera gran oportunidad le vino gracias a 'Martingala', una película por la que viajó a Madrid por primera vez y por la que firmó un contrato de 12.000 pesetas.

Ese solo iba a ser el comienzo de una larga trayectoria en la que no faltaron éxitos, algún que otro fracaso y mucho, mucho arte. Porque su familia confió tanto en que iba a convertirse en la más grande del cante y el baile que se trasladó a Madrid para seguir de cerca su desarrollo como bailaora.

Ava Gardner y Lola Flores en Madrid en los años 60.  | CORDON

En el documental no escatiman en detalles y se cuenta qué es lo que era el flamenco entonces, más allá de los tablaos y las guitarras. En la parte de atrás de los escenarios se servía, palabras textuales de su entorno, platos de cocaína y no cesaba el alcohol. La juerga llevaba en muchas ocasiones a la promiscuidad y eso fue algo que Lola nunca negó. Teniendo en cuenta la tradición de pensamiento de España, tuvo mucho mérito que una mujer humilde se la jugara de esa manera y jamás quiso aparentar algo que no era.

Por eso, llegó a contar en televisión que se había acostado con un hombre por dinero y que su compañero en 'Zambra', Manolo Caracol, fue su pareja más allá de lo artístico. También dijo que sufrió maltrato a manos del cantaor y que, incluso, interrumpió voluntariamente dos embarazos porque tenía el deseo de pasar por el altar antes de tener hijos. Esa sin duda fue una de las grandes paradojas de Lola Flores, que siempre fue la imagen de libertad en una España aún marcada por la dictadura, a pesar de que en lo personal no siempre apostó por la igualdad.

"Intrínsecamente, el feminismo es la lucha por la igualdad y, para poder luchar por la igualdad, lo básico es tener poder suficiente", comenta C. Tangana al respecto de si podría llegar a considerarse una mujer feminista. Muchos de sus gestos, como que cuando se casó con Antonio González 'El Pescaílla', eligió separación de bienes (algo muy mal visto entonces, en 1957) apuntan a que sí lo fue y el documental deja a la valoración del espectador decidir si realmente encajaría en dicha definición.

En cualquier caso, la cantante de 'Pena, penita, pena', uno de sus grandes éxitos en su gira por México eligió siempre ser fiel a sí misma e, incluso, hacer confesiones que incluso hoy escandalizarían: "Lo he probado todo", desveló abiertamente sin miedo a recibir críticas. Como lo fue de los tablaos, también se convirtió en la reina del papel cuché, donde dejaba titulares que actualmente abrasarían el 'clickbait' imperante en la era de Internet. Compatibilizaba su lado más clásico con el vanguardista y despertaba simpatías entre los homosexuales, ya que en El Lerele, su casa de La Moraleja.

Planeta de Libros-Lunwerg

Esta serie documental complementa a 'Lola Flores, el arte de vivir' (Lunwerg), la historia de la bailaora en formato cómic, en la que se cuenta su historia desde un plano más profesional. En sus páginas no faltan las anécdotas más curiosas de la artista, ilustradas por Sete González, y que también aparecen en la producción de Movistar+.

Entre ellas, la firma del primer contrato de La Faraona para Suevia Films en el bar Chicote y ante las cámaras del No-Do, el espectáculo dirigido por José María Íñigo en el que perdió su famoso pendiente que "su trabajito le costó", así como el famoso "si me queréis aquí, marcharse. Si me queréis algo, irse" que soltó en la boda de su hija Lola con Guillermo Furiase.

Una de las ilustraciones del libre 'Lola Flores, el arte de vivir', de Sete González | Sete González-Lunwerg

Además, presenta alguno de los capítulos más amargos de su vida, como cuando falleció su hermano o su padre, así como el momento en que se dio cuenta que había perdido la magia que antes le unía su marido. También hace un profundo recorrido por alguna de sus películas más populares, como 'lola torbellino' (1955), 'Limosna de amores', del mismo año; 'El balcón de la luna' (1962) o 'Casa Flora' (1972).

Asimismo, presenta alguna de las facetas menos conocidas de la protagonista de 'La Zarzamora', como su pasión por el dibujo y la poesía. No obstante, al igual que en el documental, se echa en falta conocer cómo era la extraordinaria relación que mantuvo con su hijo Antonio, que falleció días más tarde que ella por una insuficiencia respiratoria.