Llega a Madrid la amapola viajera de Kenzo

Hoy Madrid ha despertado con más de 100.000 de estas singulares flores que teñirán el día con su refrescante color para traer la naturaleza a la ciudad y celebrar la llegada del verano.

Hoy, 4 de junio Madrid ha despertado con una singular vista en dos de sus lugares más emblemáticos para que todos los madrileños puedan disfrutar de poéticos campos de amapolas que han florecido como por arte de magia. Más de 100.000 de estas singulares flores tiñen el día con su refrescante color para traer la naturaleza a la ciudad y celebrar la llegada del verano.
La Plaza del Museo Reina Sofía (plantación de 80. 000 amapolas en 500 metros cuadrados) y la Plaza de la Calle de Serrano (entre Don Ramón de la Cruz y Ortega y Gasset, plantación de 20. 000 amapolas) albergarán a lo largo de hoy miles de flores que han recorrido ya las ciudades más emblemáticas del mundo embarcadas en el proyecto de Kenzo Parfums “Una flor en la ciudad: la amapola viajera”. Se regalarán amapolas a todos los madrileños que se acerquen a disfrutar de la singular vista a lo largo del día y en el desmontaje de las plantaciones.
La idea comenzó en 1994 cuando Kenzo Takada (creador de la firma hace ya 20 años) transformó el Pont Neuf de París para celebrar la llegada del verano. Desde este punto de partida, y a raíz del lanzamiento de FlowerbyKenzo, Kenzo Parfums irrumpía en el centro de las ciudades con originales campos de amapolas. En mayo del 2001 en Paris, miles de amapolas fueron plantadas enfrente del centro George Pompidou para formar un enorme y radiante paisaje. Este era el principio de una larga historia, la de la amapola viajera, que florecía a lo largo y ancho del mundo. Florecieron amapolas en Asia (Singapur, Hong Kong), Europa (Londres, Viena, Milán), América Latina (Buenos Aires, México DF). En Junio de 2003, la Plaza Roja de Moscú se transformó gracias a estas amapolas que después se regalaron a los moscovitas.
La amapola, una flor singular que crece aquí y allá…. Se encuentra en el otro extremo del mundo o a la vuelta de la esquina. Este año, la amapola Kenzo ha emprendido un nuevo viaje, poético y digital, y eclosiona en internet para transformarse en un campo virtual, una obra colectiva. Cada fotografía de una amapola sembrada por los internautas en la página www.flowerbyyou.com contribuye a ampliar este campo, a adornar con flores el mundo.
En el año 2000 Kenzo inventó el perfume de la amapola, una flor que no tiene olor. Y quiso que fuera floral y empolvado, a imagen de la mujer que le gusta, la urbanita en la que aún se expresa la naturalidad. La fragancia es todo voluptuosidad y nos encantaría dejarnos envolver por ella, pero también tiene algo de salvaje, una salvaje con buenos modales. Desde entonces, Flowerbykenzo se ha convertido en la fragancia más emblemática de la firma y en un imprescindible de los amantes del perfume.