La vuelta de Ana Belén

Hacía seis años que no estrenaba canciones. En su nuevo disco hace toda una exhibición de emociones, ritmos y voz.

Adriana Rosés

¿Qué le pide a una canción? » «Que no me sienta ridícula interpretándola y que me emocione?» Puede permitirse el lujo –y lo hace– de escoger entre las muchas propuestas que le envían sus amigos. Anatomía son trece nuevos temas que fi rma lo mejorcito de la música española, como Joaquín Sabina, Bebe, Pablo Guerrero, Javier Limón –también productor del disco– o Pancho Varona. Hasta la portada nos muestra a la Ana Belén más íntima: al desnudo, jugando con su pelo y las raíces. Letras que nos descubren fragmentos de su vida y ritmos cambiantes que van desde el pop o lo sabrosón, al swing jazzista de Sálvese quién pueda o el rock que cierra el CD, Ey! Mister Lennon, que recoge el fatal encuentro de John con su asesino, David Chapman, a las puertas del Dakota. Si tienes ganas de ver a Ana en directo tendrás que esperar hasta 2008 porque ahora está liada con el teatro. Mientras… ¿Echamos un vistazo a su Anatomía?
Perfeccionista
Buscar la perfección es algo muy de mujer, y muy de géminis (Ana lo es). Reconoce que esa búsqueda de la excelencia se traduce a menudo en insatisfacción, pero quien no aspira a lo mejor se conforma con cualquier cosa, y a Ana no le vale. Mantiene intacta la rebeldía de quien de pequeña no hacía caso al «niña, cállate» a costa de no optar por lo más sencillo. Algo de eso hay en Yo solo soy la que soy.
Un día perfecto
Nos la imaginamos de sobremesa larga con los amigos, o mirando el cielo desde la terraza, o leyendo un libro de esos que te atrapan. Y perdiendo el tiempo, ese gran lujo. Víctor Manuel –que lleva treinta y cinco años a su lado y la conoce un poco– y su hijo David le han hecho a medida A veces sueño con nubes, casi sin saberlo. «Es una canción que he oído muchas veces en casa –comenta Ana–; me gustaba y me atreví a pedírsela a mi hijo.»
SINCERAMENTE, NUESTRA
Joaquín Sabina le ha compuesto una canción salpicada de referencias biográfi cas. Claro que el irónico título, Pobrecita de mí, engaña un poco, porque Ana es de las que se subió en marcha al tren de la suerte cuando pasó por delante de su puerta. Así que nos quedamos con las referencias a la calle del Oso, en Lavapiés, donde nació; a su luna de miel gibraltareña, y con el «pobrecito de ti, guapo asturiano». Ágil, rítmica, bailable y bienhumorada es una de esas letras que nos da buen rollito si suena en la radio cuando estamos a punto de salir de casa con el café en la boca.